Antares
Poeta adicto al portal
¿Recuerdas cuando me acompañabas a casa y abrías portales para besarme en cada uno de ellos?
No podía regañarte por tal osadía y locura, estaba encantada, lo cierto, es que me sentía flotando en una nube. Éramos como dos adolescentes que tienen que calmar los deseos carnales a cada minuto, besos interminables.
¿Por qué entraste en mi pecera para desordenar cada átomo del agua que necesito para vivir?
Todo ahora esta turbío, denso, frío; no se la manera de recomponer éste galimatías, si solamente pronunciando tu nombre, me excitas, me creas sensaciones no descritas, paso el día desdoblada, estoy en mi realidad y al mismo tiempo he creado dentro de mi ser, una nueva dimensión, la cual no acepta el olvido, renunciando a todo tipo de sensatez.
A menudo pienso que todo fue un sueño, despues de una gran borrachera, de la que todavía y muy a pesar mío, sigo con resaca.
No podía regañarte por tal osadía y locura, estaba encantada, lo cierto, es que me sentía flotando en una nube. Éramos como dos adolescentes que tienen que calmar los deseos carnales a cada minuto, besos interminables.
¿Por qué entraste en mi pecera para desordenar cada átomo del agua que necesito para vivir?
Todo ahora esta turbío, denso, frío; no se la manera de recomponer éste galimatías, si solamente pronunciando tu nombre, me excitas, me creas sensaciones no descritas, paso el día desdoblada, estoy en mi realidad y al mismo tiempo he creado dentro de mi ser, una nueva dimensión, la cual no acepta el olvido, renunciando a todo tipo de sensatez.
A menudo pienso que todo fue un sueño, despues de una gran borrachera, de la que todavía y muy a pesar mío, sigo con resaca.
Última edición: