ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estás en tus cosas
ya me he dado cuenta:
penuria pequeña
la pintás inmensa,
el negro te aterra,
el pobre te apesta.
Odiás que te muestren
los huesos hallados,
las fosas del tiempo
son dolor ajeno.
A ese hambre en fuga,
a sonrisas nuevas
o al sol si se asoma
les volteás la cara.
Estás en tus cosas,
ahora me lo explico
y tu horror por mirar
es porque verías
que la memoria invita,
los hechos conmueven,
que razonar produce
responsabilidades
y el corazón fabrica
solidaridades
si hay materia prima...
Difícilmente logres
llegar a enterarte
que todo nos concierne
de lunes a lunes
de viernes a viernes
Absorber refunfuño
comer hiel amarga
y no mirar lejos
ni lo que hay al lado
te inunda de queja
en autorreferencia.
No es sólo egoísmo,
no es sólo ignorancia,
tampoco es el odio
que te frunció el ceño:
es tu propia miseria
que es chiquita, mezquina,
y cuanto más pequeña
más inmensa es...
ya me he dado cuenta:
penuria pequeña
la pintás inmensa,
el negro te aterra,
el pobre te apesta.
Odiás que te muestren
los huesos hallados,
las fosas del tiempo
son dolor ajeno.
A ese hambre en fuga,
a sonrisas nuevas
o al sol si se asoma
les volteás la cara.
Estás en tus cosas,
ahora me lo explico
y tu horror por mirar
es porque verías
que la memoria invita,
los hechos conmueven,
que razonar produce
responsabilidades
y el corazón fabrica
solidaridades
si hay materia prima...
Difícilmente logres
llegar a enterarte
que todo nos concierne
de lunes a lunes
de viernes a viernes
Absorber refunfuño
comer hiel amarga
y no mirar lejos
ni lo que hay al lado
te inunda de queja
en autorreferencia.
No es sólo egoísmo,
no es sólo ignorancia,
tampoco es el odio
que te frunció el ceño:
es tu propia miseria
que es chiquita, mezquina,
y cuanto más pequeña
más inmensa es...
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