Es una valoración muy ajustada a la realidad la que expones sobre el tono conservador del Parlamento. Puede que esto suponga la imposibilidad de llevar a la práctica los avances sociales propuestos por la Coalición. Parece, ya lo veremos, que Sanchez dice que sí a todo con tal de sacar su nuevo mandato adelante. Resulta llamativo que grupos conservadores como los nacionalistas le apoyen. En mi opinión les importa un comino el progreso social, creen que con este hombre mejorarán su posición electoral (el PNV está perdiendo adeptos en favor de Bildu) o conseguirán sus objetivos de independencia (si hay mayorías sociales a favor respetemos que se independicen, por supuesto). Todo es juego de intereses políticos en los que no entramos los ciudadanos ni les importamos nada.
Si tuviera que prohibir la amnistía lo haría con los mismos argumentos que está exponiendo para concederla. Lo que hace unos meses era ilegal hoy le parece conveniente y justo... Es todo mentira en este hombre, la democracia ha tocado fondo con este señor, se lo están diciendo aquí y en Europa donde hace el ridículo cada día ; pero no penalizo al PSOE (tiene mi absoluto respeto porque ha construido España) sino a los estómagos agradecidos que rodean a Sanchez.
Está polarizando a la ciudadanía y creando enfrentamientos entre los votantes cuando él ,y no el PSOE, es el verdadero problema que tenemos.
Los avances sociales que está vendiendo y mucha gente comprando tendrán el veto de Europa como les pasó a los populistas griegos que , interpelados por Europa sobre su ingente deuda, tuvieron que admitir que no iban a hacer nada de lo que habían prometido.
Intentan financiar el gasto creciente que plantean con más impuestos a los empresarios. Es muy peligroso y parece que no entienden que el empresario es el que intenta abusar del empleado, por supuesto, pero también el que crea empleo y riqueza. De aquí la moderación que debe imponerse sin planteamientos radicales; caminemos juntos, paso a paso, sabiendo que éste es un País pobre (y menos mal que tenemos sol) y no podemos pretender tener un nivel de bienestar social como los países nórdicos. Los extremos son los que pueden hundir el país (¿qué fue de los 25.000 euros que Yolanda iba a repartir entre los jóvenes?) . No saben en qué mundo viven ni la dependencia brutal que tenemos de la deuda. Y ,por supuesto, duele y mucho la fuerza que está adquiriendo la ideología de Abascal pero ése es otro problema aunque un país culto debe preocuparse y analizar los motivos de su empuje. Pensemos, dejemos odios a parte y construyamos juntos con moderación y sabiendo lo que somos. Es una pena que ahora dependemos de un político.