XAnnX
Poeta adicto al portal
Un beso para hablarte de mi alma,
no los desprecies más,
no me dejes así, abandonada.
Recuerdo cuando pasabas por mis labios
dejándome un sabor amargo,
por tu manera tan extraña de amarme,
por tu manera tan rápida de abandonarme.
Maldigo cada momento en que me enamoré más de ti,
no quiero saber más nada del amor,
más nada de esa persona que me alumbraba,
ese hombre que era mi sol durante todo el día
y la luna que me arrullaba en la noche.
¡Lo eras todo para mí!
Y te lo di todo,
para que no te marcharas,
para que me amaras tanto como yo a ti,
para que no te sintieras solo.
¿Sirvió de algo?
Te devolví las alas,
rompiendo las mías en ese momento,
para que me llevaras en tus brazos,
para sentirte cerca.
Pero no te importo todo lo que hice por ti,
igual me rompiste el corazón,
igual dejaste que mi alma se convirtiera en nada,
igual me dejaste metida en una caja de madera,
donde no respiro, donde ya no vivo.
¡Por ti morí, estúpido insolente!
¿No te das cuenta que aún lloro tu ausencia?
Cada lágrima es una cana en tu cabello,
cada piedra por la que caes son pedazos de mi,
cada flor que se marchita son sueños que me robaste,
cada mirada que te apunta son los rencores que me dejaste.
Estoy muerta, pero no te dejaré en paz
Muerta, aunque mi pensamiento sigue vivo,
mi alma no te deja, ni te dejará jamás,
mi corazón no se apiadará nunca de ti, infame asesino.
Cada uno de tus desprecios fue un puñal en mi cuerpo,
todos los gritos que me distes fueron lágrimas de sangre,
los morados que me dejaste son muestra de tu machista ignorancia,
cada insulto era un paso más al abismo.
Por haber dado la vida por ti,
por morir como una idiota,
estoy condenada a vivir contigo y sin ti,
para del inframundo no dejar que por tu culpa mueran otras
no los desprecies más,
no me dejes así, abandonada.
Recuerdo cuando pasabas por mis labios
dejándome un sabor amargo,
por tu manera tan extraña de amarme,
por tu manera tan rápida de abandonarme.
Maldigo cada momento en que me enamoré más de ti,
no quiero saber más nada del amor,
más nada de esa persona que me alumbraba,
ese hombre que era mi sol durante todo el día
y la luna que me arrullaba en la noche.
¡Lo eras todo para mí!
Y te lo di todo,
para que no te marcharas,
para que me amaras tanto como yo a ti,
para que no te sintieras solo.
¿Sirvió de algo?
Te devolví las alas,
rompiendo las mías en ese momento,
para que me llevaras en tus brazos,
para sentirte cerca.
Pero no te importo todo lo que hice por ti,
igual me rompiste el corazón,
igual dejaste que mi alma se convirtiera en nada,
igual me dejaste metida en una caja de madera,
donde no respiro, donde ya no vivo.
¡Por ti morí, estúpido insolente!
¿No te das cuenta que aún lloro tu ausencia?
Cada lágrima es una cana en tu cabello,
cada piedra por la que caes son pedazos de mi,
cada flor que se marchita son sueños que me robaste,
cada mirada que te apunta son los rencores que me dejaste.
Estoy muerta, pero no te dejaré en paz
Muerta, aunque mi pensamiento sigue vivo,
mi alma no te deja, ni te dejará jamás,
mi corazón no se apiadará nunca de ti, infame asesino.
Cada uno de tus desprecios fue un puñal en mi cuerpo,
todos los gritos que me distes fueron lágrimas de sangre,
los morados que me dejaste son muestra de tu machista ignorancia,
cada insulto era un paso más al abismo.
Por haber dado la vida por ti,
por morir como una idiota,
estoy condenada a vivir contigo y sin ti,
para del inframundo no dejar que por tu culpa mueran otras