susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siempre pensé que yo era adicto al tabaco.
También pudiera ser que lo sea
al polen al llegar la primavera.
De igual modo influyen el lúpulo
que exudan mis papilas gustativas
y el polvo de los caminos cuando paseo descalzo
buscando piedras de éxtasis escondidas en el barro.
Pero ahora que me prohibieron fumar,
he descubierto con sorpresa que otra sustancia escondida
siempre me echó el lazo,
analizaba por mí cada acto, cada palabra dicha,
la verdad de la pereza, el speed del estirón, una sentencia perdida
en el quid de la cuestión...
Se trata del amoniaco, bueno, bonito, barato... infiltrando
espasmos y respingos para que ellos siempre tengan razón.
Sólo echo de menos el amoniaco.
Me voy a dar una vuelta, creo que aún se compra sin receta.
También pudiera ser que lo sea
al polen al llegar la primavera.
De igual modo influyen el lúpulo
que exudan mis papilas gustativas
y el polvo de los caminos cuando paseo descalzo
buscando piedras de éxtasis escondidas en el barro.
Pero ahora que me prohibieron fumar,
he descubierto con sorpresa que otra sustancia escondida
siempre me echó el lazo,
analizaba por mí cada acto, cada palabra dicha,
la verdad de la pereza, el speed del estirón, una sentencia perdida
en el quid de la cuestión...
Se trata del amoniaco, bueno, bonito, barato... infiltrando
espasmos y respingos para que ellos siempre tengan razón.
Sólo echo de menos el amoniaco.
Me voy a dar una vuelta, creo que aún se compra sin receta.