Camy
Camelia Miranda
Sutil y en silencio camina mi anhelo hacia ti,
cuando al avecino de tu intimidad presientes…
el aroma de todas mis intenciones guardadas.
Al estribo de tu mirada me embeleso sin miedo,
con intentos de desafiar tu quietud en la pradera
y en la valle de tu guedeja reposar mis querencias.
Las palabras no me vienen de ti y todo me llega…
tu recio azabache reflejándose en el agua mansa
y mis caricias serenas que comienzan a cautivarte.
Libres tus crines danzan al viento, me invitan...
la aurora apacible nos acompaña en el terreno:
que voy ganando, mientras tus francos ojos miran,
que anida mis quimeras, con la cercanía de tu nobleza.
Conexos nuestros corazones la distancia se acorta…
los latidos se confunden con el prodigio de un céfiro
y me visas a escalar hasta la cima de tu gloria.
Con tu estampa al trote me elevo y te encuentro,
surcando con tus yelmos de fuego la húmeda tierra,
y sin riendas soberanos por la misma senda…
(Publicado en Mundo Poesía el 17 de Agosto del 2008)