Baquevory
Poeta recién llegado
Como un caudillo romano,
Con avaricia y maldad,
Así avanzaba Walt Disney
Sin volver la vista atrás.
Conquistaba mil historias
Sin temor de destrozar
El sentido verdadero
Del relato original.
Ya se agarraba una historia,
Ya la empezaba a podar,
Ya nos la remodelaba
A su gusto y voluntad
Ya me la ponía al servicio
Del lavado cerebral,
De terribles propagandas
Con el fin de divulgar
"The American way of life".
¡Tremenda asquerosidad!
Le robó a Carlo Collodi
Su "Pinocho" sin dudar,
Convirtiéndonos lo que era
Una crítica social
A la Italia de su tiempo
Y a su gran desigualdad
En una asquerosa mierda
Moralizante sin más.
Mas no se quedó en Italia
Su enorme perversidad,
También atacó Alemania,
Nadie lo podrá dudar.
¡Oh, Jacob y Wilhelm Grimm,
Filólogos sin igual,
Cuantísimo se esforzaron
A fin de recopilar
Tantísimos buenos cuentos
De tradición popular!
El "espíritu del pueblo"
Quisieron resucitar,
Pero el perverso Walt Disney
Sin decencia ni moral
Cogió todos estos cuentos
Y les metió en el ojal
Su puñito americano
(Les hizo fisting anal),
Convirtiéndolos en mierda
Americana y vulgar
Que ni un solo ser humano
Podrá jamás asociar
Al espíritu romántico
Del noble pueblo alemán.
También alcanzó a los griegos
La horrible viscosidad
De las garras de Walt Disney,
¡jamás pudieron parar!,
Convirtiéndonos a Hércules,
Héroe de grandiosidad,
En un sucio monigote
Que se quisieron follar
Por no sé qué de un doblaje
Y de una burla detrás.
Como buen americano
Disney pudo anticipar
Al producir "Aladino"
La gran masacre de Irak
Ofendiendo sin reparo
A todo buen musulmán.
También al bueno de Kipling
Le robaba sin dudar,
También al gran Victor Hugo
Le arrebató con maldad
Aquella novela sobre
La iglesia de Notre Damme.
Mas, no obstante, ¿qué hay de España?
¿A nosotros llegará
Aquella mueca perversa
De un tirano sin piedad
Como lo fuera Walt Disney?
¿Os podríais imaginar
Que al bueno de "Don Quijote"
Lo hubiese violado ya?
¿Qué habría sido de nosotros?
Motivo para llorar
Hubiese sido, por cierto,
Pues no temería alterar
De Don Miguel de Cervantes
Sus ideas y su moral.
Pues veríamos convertido
Al héroe del ideal
En un horrible fantoche,
¡qué vergüenza habría de dar!
La ofensa de Avellaneda
Lejos está de igualar
A la que hiciera Walt Disney
De haber la oportunidad.
Veríamos reducida
A horrible simplicidad
Una grandiosa aventura
Preciosa y trascendental.
Mas, no obstante, ¡no fue así,
Que Dios nunca lo querrá,
Que nuestro gran Don Quijote
Para siempre se alzará
Con su lanza y con su escudo
Con porte y con dignidad,
Con Sancho y con Rocinante
Con fuerza y con voluntad!
Pues los campos de la Mancha,
Paraje trascendental,
Que cantados por Machado
En su día fueron ya
Ese perverso Walt Disney
Jamás podrá profanar,
¡las palabras de Cervantes
Para siempre quedarán
Grabadas en las cabezas
De toda la humanidad,
Que la mayor de las gestas
De todas cuantas habrá
Será la de Don Quijote
Que pudo al fin alcanzar
(Por mucho que pese a Disney)
La gran inmortalidad!
Con avaricia y maldad,
Así avanzaba Walt Disney
Sin volver la vista atrás.
Conquistaba mil historias
Sin temor de destrozar
El sentido verdadero
Del relato original.
Ya se agarraba una historia,
Ya la empezaba a podar,
Ya nos la remodelaba
A su gusto y voluntad
Ya me la ponía al servicio
Del lavado cerebral,
De terribles propagandas
Con el fin de divulgar
"The American way of life".
¡Tremenda asquerosidad!
Le robó a Carlo Collodi
Su "Pinocho" sin dudar,
Convirtiéndonos lo que era
Una crítica social
A la Italia de su tiempo
Y a su gran desigualdad
En una asquerosa mierda
Moralizante sin más.
Mas no se quedó en Italia
Su enorme perversidad,
También atacó Alemania,
Nadie lo podrá dudar.
¡Oh, Jacob y Wilhelm Grimm,
Filólogos sin igual,
Cuantísimo se esforzaron
A fin de recopilar
Tantísimos buenos cuentos
De tradición popular!
El "espíritu del pueblo"
Quisieron resucitar,
Pero el perverso Walt Disney
Sin decencia ni moral
Cogió todos estos cuentos
Y les metió en el ojal
Su puñito americano
(Les hizo fisting anal),
Convirtiéndolos en mierda
Americana y vulgar
Que ni un solo ser humano
Podrá jamás asociar
Al espíritu romántico
Del noble pueblo alemán.
También alcanzó a los griegos
La horrible viscosidad
De las garras de Walt Disney,
¡jamás pudieron parar!,
Convirtiéndonos a Hércules,
Héroe de grandiosidad,
En un sucio monigote
Que se quisieron follar
Por no sé qué de un doblaje
Y de una burla detrás.
Como buen americano
Disney pudo anticipar
Al producir "Aladino"
La gran masacre de Irak
Ofendiendo sin reparo
A todo buen musulmán.
También al bueno de Kipling
Le robaba sin dudar,
También al gran Victor Hugo
Le arrebató con maldad
Aquella novela sobre
La iglesia de Notre Damme.
Mas, no obstante, ¿qué hay de España?
¿A nosotros llegará
Aquella mueca perversa
De un tirano sin piedad
Como lo fuera Walt Disney?
¿Os podríais imaginar
Que al bueno de "Don Quijote"
Lo hubiese violado ya?
¿Qué habría sido de nosotros?
Motivo para llorar
Hubiese sido, por cierto,
Pues no temería alterar
De Don Miguel de Cervantes
Sus ideas y su moral.
Pues veríamos convertido
Al héroe del ideal
En un horrible fantoche,
¡qué vergüenza habría de dar!
La ofensa de Avellaneda
Lejos está de igualar
A la que hiciera Walt Disney
De haber la oportunidad.
Veríamos reducida
A horrible simplicidad
Una grandiosa aventura
Preciosa y trascendental.
Mas, no obstante, ¡no fue así,
Que Dios nunca lo querrá,
Que nuestro gran Don Quijote
Para siempre se alzará
Con su lanza y con su escudo
Con porte y con dignidad,
Con Sancho y con Rocinante
Con fuerza y con voluntad!
Pues los campos de la Mancha,
Paraje trascendental,
Que cantados por Machado
En su día fueron ya
Ese perverso Walt Disney
Jamás podrá profanar,
¡las palabras de Cervantes
Para siempre quedarán
Grabadas en las cabezas
De toda la humanidad,
Que la mayor de las gestas
De todas cuantas habrá
Será la de Don Quijote
Que pudo al fin alcanzar
(Por mucho que pese a Disney)
La gran inmortalidad!
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