charlie ía
tru váyolens
como bien lo suponen todos
ella es la candidata perfecta
sin hijos, joven y delgada
una flor silvestre entre tanto
milenial de mierda
mirá, hasta vos mismo podés terminar
por autoconvencerte
de que una política de hechos consumados
te llevará directo y sin escalas
hacia la zona del placer
después de todo, una vez embrollados
las manos de un hombre y una mujer
son un alambre de púas
comandando cualquier desviación de los sentidos
alrededor de una pérgola artesanal
deliciosamente orgánica
qué importan los devaneos sexuales
escritos en la pared
sin significado cultural alguno
cuando la cristalería está a punto de lucir
tan impecable
justo en el centro de la mesa
qué importan
tus exquisitos gustos por los besos
de las escritoras más pop
cuando la candidata perfecta aquí
sin lugar a dudas
no ha admitido el más mínimo contacto
con las cartas de amor desesperadas
o el olor del sexo en un museo.
no hagás caso
a las palabras de las diosas.
lo primero es asegurarse de convertir
el vino
en agua
mejor aún:
dejar que borre de un plumazo
y sin contemplaciones
la certeza de que la poesía contemporánea
te llevará directo y sin escalas
hacia la zona del placer.