Cristal

Malcubo

Poeta fiel al portal
Del silencio,

dos cristales de nieve,

únicos e irrepetibles en la eternidad,

han bajado silenciosos

por las faldas de un arcoíris sin sol;

vienen a conocer el mundo

que su Padre creo.

Amor, para mí eres un cristal de nieve,

que bajó de la eternidad;

y encontrarte ha sido difícil

después de tanto bregar.

Amor, sácate la escafandra;

seamos feliz nuevamente,

déjate de seguir ballenas;

seamos una paloma

con plumas tricolores

volando a las estrellas.

Sacúdete de materia

y rastrojos de pantano,

limpiemos nuestros ojos

para que iluminen la mente

y arropemos a nuestra alma

con este corazón ardiente.

Seamos como la luz

que pinta la hermosa flor,

irisemos el corazón

con los pinceles dorados

de este Gran Amor.

Seamos como la nube y el viento,

cabalguemos las praderas

de nuestros corazones;

oxinémoslas de silencios,

sembrémoslas de inocencia

y perfumes de universos.


Angel Miguel
 
Última edición:
En otras palabras, estimado Malcubo.... volver a redimensionar todo ese universo sentimental
que lo envuelve... pero con mayor sensibilidad y sobre todo con mayor profundidad; para que
ambas partes sientan todo lo que se convive y se palpita en su exacta dimensiòn-
Excelente.
 
Daniel, un placer recibir tu visita en este huerto, gracias por tu animoso comentario. Un gran abrazo
 
Del silencio,

dos cristales de nieve,

únicos e irrepetibles en la eternidad,

han bajado silenciosos

por las faldas de un arcoíris sin sol;

vienen a conocer el mundo

que su Padre creo.

Amor, para mí eres un cristal de nieve,

que bajó de la eternidad;

y encontrarte ha sido difícil

después de tanto bregar.

Amor, sácate la escafandra;

seamos feliz nuevamente,

déjate de seguir ballenas;

seamos una paloma

con plumas tricolores

volando a las estrellas.

Sacúdete de materia

y rastrojos de pantano,

limpiemos nuestros ojos

para que iluminen la mente

y arropemos a nuestra alma

con este corazón ardiente.

Seamos como la luz

que pinta la hermosa flor,

irisemos el corazón

con los pinceles dorados

de este Gran Amor.

Seamos como la nube y el viento,

cabalguemos las praderas

de nuestros corazones;

oxinémoslas de silencios,

sembrémoslas de inocencia

Y perfumes de universos.


Angel Miguel
Hola de nuevo, me encuentro con tus bellas palabras,
Un gusto leerte.
Un besazo
 
Del silencio,

dos cristales de nieve,

únicos e irrepetibles en la eternidad,

han bajado silenciosos

por las faldas de un arcoíris sin sol;

vienen a conocer el mundo

que su Padre creo.

Amor, para mí eres un cristal de nieve,

que bajó de la eternidad;

y encontrarte ha sido difícil

después de tanto bregar.

Amor, sácate la escafandra;

seamos feliz nuevamente,

déjate de seguir ballenas;

seamos una paloma

con plumas tricolores

volando a las estrellas.

Sacúdete de materia

y rastrojos de pantano,

limpiemos nuestros ojos

para que iluminen la mente

y arropemos a nuestra alma

con este corazón ardiente.

Seamos como la luz

que pinta la hermosa flor,

irisemos el corazón

con los pinceles dorados

de este Gran Amor.

Seamos como la nube y el viento,

cabalguemos las praderas

de nuestros corazones;

oxinémoslas de silencios,

sembrémoslas de inocencia

Y perfumes de universos.


Angel Miguel
Mágica su pluma amigo Angel, que bonita manera de plasmar lo que en su mente habita.
me gustó mucho la lectura.

Saludos
Raiden
 
Gracias Raiden por visitar este huerto, tu comentario es muy generoso. Un gran abrazo
 
Última edición:
Del silencio,

dos cristales de nieve,

únicos e irrepetibles en la eternidad,

han bajado silenciosos

por las faldas de un arcoíris sin sol;

vienen a conocer el mundo

que su Padre creo.

Amor, para mí eres un cristal de nieve,

que bajó de la eternidad;

y encontrarte ha sido difícil

después de tanto bregar.

Amor, sácate la escafandra;

seamos feliz nuevamente,

déjate de seguir ballenas;

seamos una paloma

con plumas tricolores

volando a las estrellas.

Sacúdete de materia

y rastrojos de pantano,

limpiemos nuestros ojos

para que iluminen la mente

y arropemos a nuestra alma

con este corazón ardiente.

Seamos como la luz

que pinta la hermosa flor,

irisemos el corazón

con los pinceles dorados

de este Gran Amor.

Seamos como la nube y el viento,

cabalguemos las praderas

de nuestros corazones;

oxinémoslas de silencios,

sembrémoslas de inocencia

y perfumes de universos.


Angel Miguel

Entre los sentimientos sujetarse a esa convivencia donde la profundidad sensible
quiere como dimensionar de nuevo el envoltoria de unos espacios perdidos.
bellissimo. saludos amables de luzyabsenta
 
Muchas gracias Luzyabsenta por visitar este huerto, tu comentario es muy sensible. Un gran abrazo
 

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