PESCADOR DE VERSOS
Poeta asiduo al portal
En el andèn de mis sueños
me despedì de tu vida,
pero hasta hoy vivo amando
el festival de tus dìas.
Aunque el tañido ruidoso
de mis campanas resuenan,
no las escuchas mi niña
porque tu vida es verbena.
tus signos viven en mì,
mientras los mìos ya murieron,
en la guerra de otros besos,
en el roce de otro cuerpo.
¿Acaso sabe el gorriòn
de quièn escucha su canto,
cuando allà entre la arboleda
su trino se va elevando?
O... ¿acaso sabe la luna
lo que provoca su brillo,
cuando estalla su luz de plata
iluminando el camino?
Por eso vivo cantando,
cantando mi verso y prosa,
por las callecitas perdidas,
o por la plaza ruidosa.
pero,igual que vivo entre cantos,
a veces mi voz se apaga
y en los meandros de tus rìos
mis voces se vuelven nada.
Cuando escuchaba a las piedras
llorar por sus amarguras,
comprendìa que por amor
lloran las almas màs duras.
Por eso quiero cantar,
aunque no me escuche el mundo,
las penas que hay en mi pecho,
con cantos yo me las curo.
me quiero morir cantando
voz,mis penas,mis canciones,
que se los lleve el viento,
que vuelen por otros soles,
que se pierdan por los montes,
asì como mis pasiones.
Porque cuando el amor suena,
no importa que no lo escuchen,
como las hierbas del campo,
como en el dìa las luces,
como las flores màs bellas
que en lo escondido se lucen.
me despedì de tu vida,
pero hasta hoy vivo amando
el festival de tus dìas.
Aunque el tañido ruidoso
de mis campanas resuenan,
no las escuchas mi niña
porque tu vida es verbena.
tus signos viven en mì,
mientras los mìos ya murieron,
en la guerra de otros besos,
en el roce de otro cuerpo.
¿Acaso sabe el gorriòn
de quièn escucha su canto,
cuando allà entre la arboleda
su trino se va elevando?
O... ¿acaso sabe la luna
lo que provoca su brillo,
cuando estalla su luz de plata
iluminando el camino?
Por eso vivo cantando,
cantando mi verso y prosa,
por las callecitas perdidas,
o por la plaza ruidosa.
pero,igual que vivo entre cantos,
a veces mi voz se apaga
y en los meandros de tus rìos
mis voces se vuelven nada.
Cuando escuchaba a las piedras
llorar por sus amarguras,
comprendìa que por amor
lloran las almas màs duras.
Por eso quiero cantar,
aunque no me escuche el mundo,
las penas que hay en mi pecho,
con cantos yo me las curo.
me quiero morir cantando
voz,mis penas,mis canciones,
que se los lleve el viento,
que vuelen por otros soles,
que se pierdan por los montes,
asì como mis pasiones.
Porque cuando el amor suena,
no importa que no lo escuchen,
como las hierbas del campo,
como en el dìa las luces,
como las flores màs bellas
que en lo escondido se lucen.