elbosco
Poeta fiel al portal
Hace unos años soñé que asesinaba a alguien. La impresión fue tan vivida que, aún pasado tanto tiempo, hay noches, como esta, en las que me despierto sobresaltado y lleno de desasosiego.
Sentado en mi cama, en total oscuridad, reflexiono en que un sueño recurrente no puede ser otra cosa que un mensaje o una advertencia, pero la sensación es la de estar frente a un juicio consumado, a una sentencia ya dictada.
No recuerdo a quién, cómo, cuándo, ni porqué, pero tengo la certeza de que he asesinado. Angustiado, me recuesto con los ojos abiertos, añorando una respuesta.
Y entonces, quebrando el silencio de la noche, escucho abrirse la puerta de entrada. Con mucho cuidado, corro el segundo cajón de mi cómoda, meto mi mano bajo el paño de terciopelo negro y agarro el revolver.
---
Fernando M. Sassone
www.blog.singularidad.org
Sentado en mi cama, en total oscuridad, reflexiono en que un sueño recurrente no puede ser otra cosa que un mensaje o una advertencia, pero la sensación es la de estar frente a un juicio consumado, a una sentencia ya dictada.
No recuerdo a quién, cómo, cuándo, ni porqué, pero tengo la certeza de que he asesinado. Angustiado, me recuesto con los ojos abiertos, añorando una respuesta.
Y entonces, quebrando el silencio de la noche, escucho abrirse la puerta de entrada. Con mucho cuidado, corro el segundo cajón de mi cómoda, meto mi mano bajo el paño de terciopelo negro y agarro el revolver.
---
Fernando M. Sassone
www.blog.singularidad.org
Última edición: