Monje Mont
Poeta reconocido en el portal
mirándonos a los ojos
fijos
como luceros de ornamento
entumecíamos el tiempo de la lágrima
y siglos condensados tendían singladuras
pero el último puente se quebraba
condenando al vacío nuestros códigos
es que acaso habíamos muerto
y es que acaso morir es caer en el silencio
y emergiendo del pecho nuestras manos
una alianza de sigilos tramaba la cordura
guiándonos a puertos en la luna
seguíamos luego navegando en lo unánime del credo
ese paisaje que se pinta tras el sello de los párpados
hasta regresar a la certeza de seguir vivos aún
a pesar del frío que arreciaba en nuestras naves
ahora sabemos que también hay dársenas del vértigo
y así cayendo cada vez
podemos cargar la tierra y la semilla
que al fin
un sol inédito nos abrirá nuevos refugios
fijos
como luceros de ornamento
entumecíamos el tiempo de la lágrima
y siglos condensados tendían singladuras
pero el último puente se quebraba
condenando al vacío nuestros códigos
es que acaso habíamos muerto
y es que acaso morir es caer en el silencio
y emergiendo del pecho nuestras manos
una alianza de sigilos tramaba la cordura
guiándonos a puertos en la luna
seguíamos luego navegando en lo unánime del credo
ese paisaje que se pinta tras el sello de los párpados
hasta regresar a la certeza de seguir vivos aún
a pesar del frío que arreciaba en nuestras naves
ahora sabemos que también hay dársenas del vértigo
y así cayendo cada vez
podemos cargar la tierra y la semilla
que al fin
un sol inédito nos abrirá nuevos refugios