luz gento
Poeta que considera el portal su segunda casa
Son las horas de amores olvidados,
de jardines que despiertan cada día,
de rumores escondidos que derrumban
esperanzas que nacen a la vida.
Son los sueños de algunas madrugadas
que se agitan revueltos entre versos,
que transportan en volandas los proyectos
descartados entre sueño y realidad.
Son momentos que cansados de seguirnos
acorralan un día los sentidos,
los envuelven con papel de caramelo
regalados al niño que sí fui.
Son las horas de versos desbordados,
de sueños y amor acariciados,
de oraciones entre penas que te inundan
rescatando el perfume de tu ser.
Son los sueños que trae la mañana
esperanzas rescatadas a tu antojo,
inyecciones aplicadas al despojo
de una vida traicionera que te lleva.
Son momentos que se anhelan y acarician,
que alimentan canciones y esperanzas,
que rescatan cada día las andanzas
de poemas pensados sin pensar.
de jardines que despiertan cada día,
de rumores escondidos que derrumban
esperanzas que nacen a la vida.
Son los sueños de algunas madrugadas
que se agitan revueltos entre versos,
que transportan en volandas los proyectos
descartados entre sueño y realidad.
Son momentos que cansados de seguirnos
acorralan un día los sentidos,
los envuelven con papel de caramelo
regalados al niño que sí fui.
Son las horas de versos desbordados,
de sueños y amor acariciados,
de oraciones entre penas que te inundan
rescatando el perfume de tu ser.
Son los sueños que trae la mañana
esperanzas rescatadas a tu antojo,
inyecciones aplicadas al despojo
de una vida traicionera que te lleva.
Son momentos que se anhelan y acarician,
que alimentan canciones y esperanzas,
que rescatan cada día las andanzas
de poemas pensados sin pensar.