De higueras y rascacielos

Luis Libra

Atención: poeta en obras
Enfilo una nueva calle de mi ciudad
entre rascacielos y minimalistas tiendas vip

Me dirijo al gran hospital que se vislumbra
al final de esta moderna calle de mi amada urbe

Mi padre está ingresado en la unidad de ictus
Hay años jodidos y este está batiendo todos los récords

Séptima planta pequeños corros de personas
con expresión de circunstancias lágrimas y nervios
a flor de piel un pasillo poblado de individuos
con batas blancas Segunda puerta a la izquierda

¿Cómo estás papá?

Papá está casi sin estar Papá es casi sin ser

Le beso le cojo la mano me mira casi sin ver

Papá ¿me oyes te cuidan bien?

Su mirada me atraviesa no sé dónde está

¿Puedes hablar? Sí pero no quiere hablar
no quiere comer ¿Puedes mover esta mano?
mueve un poco los dedos la enfermera me dice
que es muy buena señal intentamos que mueva
también los dedos del pie pero no

Papá me han dicho que has subido en helicóptero

Sí helicótero se le entiende Es muy buena señal
vuelve a decir la eficiente y simpática enfermera
pero no quiere comer

Tienes que comer papá

No (dice claramente)

Mira qué buenas vistas tienes papá
a los rascacielos más altos de Madrid

están a tiro de piedra desde esta ventana
Los mira no sé si los ve

Si no comes no te vas a recuperar

Me da igual (se le entiende bien)
No voy a comer nada nunca más (se le vuelve a entender bien)

Papá es ahora un niño pequeño y enfadado
A partir de cierto momento todos los viejos
se comienzan a hacer otra vez niños pequeños
solo les diferencia la luz o las sombras en su mirada

¿Tú cómo estás? (me dice) parece que acaba de bajar
del helicóptero de su nueva otra realidad

Ya estoy mejor papá (no es momento para entrar en detalles)
Hay años jodidos sí muy jodidos...

Papá traigo algo para ti

Me mira casi sin mirar

Son de tu higuera favorita están recién cogidos
Saco un espléndido higo verde de la bolsa
Lo mira (al menos con el ojo que aún ve)
y abre la boca

Mastica como mecánicamente el fruto
y creo ver otra diminuta luz en sus ojos

Sonrío la enfermera sonríe

Fuera de la ventana las cristaleras de los rascacielos
de mi ciudad
devuelven la luz del sol con renovada fuerza.


_______
 
Última edición:
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Ando por primera vez por una calle de mi ciudad
entre rascacielos y tiendas caras y de moda

Me dirijo al gran hospital que se vislumbra
al final de esa moderna calle de mi amada urbe

Mi padre está ingresado en la planta de ictus
Hay años jodidos y este está batiendo todos los récords

Séptima planta pequeños corros de personas
con expresiones de circunstancias lágrimas y nervios
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¿Cómo estás papá?

Papá está casi sin estar Papá es casi sin ser

Le beso le cojo la mano me mira casi sin ver

Papá ¿me oyes te cuidan bien?

Su mirada me atraviesa no sé dónde está

¿Puedes hablar? Sí pero no quiere hablar
no quiere comer ¿Puedes mover esta mano?
mueve un poco los dedos la enfermera me dice
que es muy buena señal intentamos que mueva
también los dedos del pie pero no

Papá me han dicho que has subido en helicóptero

Sí helicóptero se le entiende Es muy buena señal
vuelve a decir la eficiente y simpática enfermera
pero no quiere comer

Tienes que comer papá

No (dice claramente)

Mira qué buenas vistas tienes papá
a los rascacielos más altos de Madrid

están a tiro de piedra desde esta ventana
Los mira no sé si los ve

Si no comes no te vas a recuperar

Me da igual (se le entiende bien)
No voy a comer nada nunca más (se le vuelve a entender bien)

Papá es ahora un niño pequeño y enfadado
A partir de cierto momento todos los viejos
se comienzan a hacer otra vez niños pequeños
solo les diferencia la luz o las sombras de su mirada

¿Tú cómo estás? (me dice) parece que acaba de bajar
del helicóptero de su nueva otra realidad
Ya estoy mejor papá (no es momento para entrar en detalles)
Hay años jodidos sí muy jodidos...

Papá traigo algo para ti

Me mira casi sin mirar

Es de tu higuera favorita están recién cogidos
Saco un espléndido higo verde de la bolsa
Lo mira (al menos con el ojo que aún ve)
y abre la boca

Mastica como mecánicamente el fruto
y creo ver otra diminuta luz en sus ojos

Sonrío la enfermera sonríe

Fuera de la ventana las cristaleras de los rascacielos
de mi ciudad
devuelven la luz del sol con renovada fuerza.


_______
Estas líneas me han recordado entre lágrimas por una misma situación similar que pasé.
Hace 20 años ya que no está conmigo, pero leer hoy esto, me hace recordarlo en la batalla final, dando lo mejor de sí.

Saludos
 
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Me dirijo al gran hospital que se vislumbra
al final de esa moderna calle de mi amada urbe

Mi padre está ingresado en la planta de ictus
Hay años jodidos y este está batiendo todos los récords

Séptima planta pequeños corros de personas
con expresiones de circunstancias lágrimas y nervios
a flor de piel un pasillo poblado de personas
con batas blancas Segunda puerta a la izquierda

¿Cómo estás papá?

Papá está casi sin estar Papá es casi sin ser

Le beso le cojo la mano me mira casi sin ver

Papá ¿me oyes te cuidan bien?

Su mirada me atraviesa no sé dónde está

¿Puedes hablar? Sí pero no quiere hablar
no quiere comer ¿Puedes mover esta mano?
mueve un poco los dedos la enfermera me dice
que es muy buena señal intentamos que mueva
también los dedos del pie pero no

Papá me han dicho que has subido en helicóptero

Sí helicóptero se le entiende Es muy buena señal
vuelve a decir la eficiente y simpática enfermera
pero no quiere comer

Tienes que comer papá

No (dice claramente)

Mira qué buenas vistas tienes papá
a los rascacielos más altos de Madrid

están a tiro de piedra desde esta ventana
Los mira no sé si los ve

Si no comes no te vas a recuperar

Me da igual (se le entiende bien)
No voy a comer nada nunca más (se le vuelve a entender bien)

Papá es ahora un niño pequeño y enfadado
A partir de cierto momento todos los viejos
se comienzan a hacer otra vez niños pequeños
solo les diferencia la luz o las sombras de su mirada

¿Tú cómo estás? (me dice) parece que acaba de bajar
del helicóptero de su nueva otra realidad

Ya estoy mejor papá (no es momento para entrar en detalles)
Hay años jodidos sí muy jodidos...

Papá traigo algo para ti

Me mira casi sin mirar

Es de tu higuera favorita están recién cogidos
Saco un espléndido higo verde de la bolsa
Lo mira (al menos con el ojo que aún ve)
y abre la boca

Mastica como mecánicamente el fruto
y creo ver otra diminuta luz en sus ojos

Sonrío la enfermera sonríe

Fuera de la ventana las cristaleras de los rascacielos
de mi ciudad
devuelven la luz del sol con renovada fuerza.


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Creo que nunca opto por atreverme a esta forma de escribir porque así como soy suave al extremo, me costaría regular la crudeza de un relato vivencial con características similares a las de tu tema.
Conozco estas escenas desde que era muy chica y puedo asegurar que tus palabras no hacen más que reflejar la exactitud de toda esa atmósfera previa al viaje final.
Sería bueno que cuando llegara la hora de partir fuera en un ámbito menos hostil que una sala de cuidados intensivos, y rodeados de seres amados.
Es un poema conmovedor y me alegra mucho volver a leerte.
Un abrazo.
 
Última edición:
Jodido momento, estimado Luis. Lo curioso es lo del higo: son frutos íntimos, por alguna razón; a mi madre le encantaban...

abrazo y jodido año
J.
 
Estas líneas me han recordado entre lágrimas por una misma situación similar que pasé.
Hace 20 años ya que no está conmigo, pero leer hoy esto, me hace recordarlo en la batalla final, dando lo mejor de sí.

Saludos

En este caso de manera casi milagrosa y a pesar de su edad mi padre salió adelante(el ictus fue muy severo), pero sí, estuvo en el filo.. Muchas gracias por tu visita y comentario, Alde. Un cordial saludo.
 
Última edición:
Creo que nunca opto por atreverme a esta forma de escribir porque así como soy suave al extremo, me costaría regular la crudeza de un relato vivencial con características similares a las de tu tema.
Conozco estas escenas desde que era muy chica y puedo asegurar que tus palabras no hacen más que reflejar la exactitud de toda esa atmósfera previa al viaje final.
Sería bueno que cuando llegara la hora de partir fuera en un ámbito menos hostil que una sala de cuidados intensivos, y rodeados de seres amados.
Es un poema conmovedor y me alegra mucho volver a leerte.
Un abrazo.

¡Hola Cecy!, estoy seguro que escribirías muy bien en este "estilo" si lo intentaras, diría que la manera de regularla es mantener cierta "frialdad" o distancia (a pesar de los sentimientos que te afloran) y mantener un equilibrio entre el "yo" que ha vivido la situación y el "yo escritor", pero obviamente hay situaciones extremadamente duras que hacen muy difícil esa "regulación".
Y sí, aunque afortunadamente en este caso mi padre consiguió salir adelante (yo pensaba que no saldría), estoy de acuerdo contigo en que en los últimos momentos sea preferible hacerlo en un ambiente más familiar y menos hospitalario (mi madre siempre se ha arrepentido de hospitalizar a mi abuela cuando murió)
Muchas gracias, querida amiga, la verdad es que este año pasado ha sido muy complicado tanto personal como familiarmente, hasta el otro día no he sido capaz de escribir un solo verso, y hasta me costaba mucho comentar poemas, solo me veía capaz de entrar a comentar temas políticos :rolleyes:, y es que en mi caso siempre he necesitado un mínimo de paz y "bienestar" para poder escribir poesía. Un abrazo grande, Cecy.
 
¡Hola Cecy!, estoy seguro que escribirías muy bien en este "estilo" si lo intentaras, diría que la manera de regularla es mantener cierta "frialdad" o distancia (a pesar de los sentimientos que te afloran) y mantener un equilibrio entre el "yo" que ha vivido la situación y el "yo escritor", pero obviamente hay situaciones extremadamente duras que hacen muy difícil esa "regulación".
Y sí, aunque afortunadamente en este caso mi padre consiguió salir adelante (yo pensaba que no saldría), estoy de acuerdo contigo en que en los últimos momentos sea preferible hacerlo en un ambiente más familiar y menos hospitalario (mi madre siempre se ha arrepentido de hospitalizar a mi abuela cuando murió)
Muchas gracias, querida amiga, la verdad es que este año pasado ha sido muy complicado tanto personal como familiarmente, hasta el otro día no he sido capaz de escribir un solo verso, y hasta me costaba mucho comentar poemas, solo me veía capaz de entrar a comentar temas políticos :rolleyes:, y es que en mi caso siempre he necesitado un mínimo de paz y "bienestar" para poder escribir poesía. Un abrazo grande, Cecy.

Me alegra mucho saber que tu papá salió adelante :)
Es lindo celebrar cada victoria sobre la adversidad.

Cuando por fin me decida a escribir más apegada a la realidad no dudes en que te voy a consultar previamente porque hay que aprender de los que conocen bien el oficio.

Te envío otro fuerte abrazo.
 
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Ando por primera vez por una calle de mi ciudad
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Me dirijo al gran hospital que se vislumbra
al final de esa moderna calle de mi amada urbe

Mi padre está ingresado en la unidad de ictus
Hay años jodidos y este está batiendo todos los récords

Séptima planta pequeños corros de personas
con expresiones de circunstancias lágrimas y nervios
a flor de piel un pasillo poblado de personas
con batas blancas Segunda puerta a la izquierda

¿Cómo estás papá?

Papá está casi sin estar Papá es casi sin ser

Le beso le cojo la mano me mira casi sin ver

Papá ¿me oyes te cuidan bien?

Su mirada me atraviesa no sé dónde está

¿Puedes hablar? Sí pero no quiere hablar
no quiere comer ¿Puedes mover esta mano?
mueve un poco los dedos la enfermera me dice
que es muy buena señal intentamos que mueva
también los dedos del pie pero no

Papá me han dicho que has subido en helicóptero

Sí helicóptero se le entiende Es muy buena señal
vuelve a decir la eficiente y simpática enfermera
pero no quiere comer

Tienes que comer papá

No (dice claramente)

Mira qué buenas vistas tienes papá
a los rascacielos más altos de Madrid

están a tiro de piedra desde esta ventana
Los mira no sé si los ve

Si no comes no te vas a recuperar

Me da igual (se le entiende bien)
No voy a comer nada nunca más (se le vuelve a entender bien)

Papá es ahora un niño pequeño y enfadado
A partir de cierto momento todos los viejos
se comienzan a hacer otra vez niños pequeños
solo les diferencia la luz o las sombras en su mirada

¿Tú cómo estás? (me dice) parece que acaba de bajar
del helicóptero de su nueva otra realidad

Ya estoy mejor papá (no es momento para entrar en detalles)
Hay años jodidos sí muy jodidos...

Papá traigo algo para ti

Me mira casi sin mirar

Son de tu higuera favorita están recién cogidos
Saco un espléndido higo verde de la bolsa
Lo mira (al menos con el ojo que aún ve)
y abre la boca

Mastica como mecánicamente el fruto
y creo ver otra diminuta luz en sus ojos

Sonrío la enfermera sonríe

Fuera de la ventana las cristaleras de los rascacielos
de mi ciudad
devuelven la luz del sol con renovada fuerza.


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Son momentos dificiles de transitar, llenos de incertidumbre, Luis; pesados para el alma...

Para mi es una alegría que vuelvas a escribir, por todo lo que implica, querido amigo; y, sobre todo que tu padre se encuentre muuuucho mejor.

Abrazo grande.
 
Jodido momento, estimado Luis. Lo curioso es lo del higo: son frutos íntimos, por alguna razón; a mi madre le encantaban...

abrazo y jodido año
J.

Hola, Jorge. Pues sí, algo debe tener ese fruto, mi padre estuvo comiendo únicamente un yogur y un par de higos (de los que le llevaba) al día durante una semana, hasta que accedió a comer otras cosas, ¡bendita higuera! :rolleyes:... Muchas gracias por tu lectura, amigo. Un abrazo.
 
Encontramos significantes de infinitos y de pronto lo son todo...nadie entiende más, que quien se pierde en ellos.

Saludos poeta.

Hay quien diría que son los paisajes mentales de quienes transitan entre dos mundos.
Ciertamente un comentario como el tuyo solo lo puede hacer un poeta, un excelente poeta.
Gracias, Sasha. Saludos, compañero.
 
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Hay años jodidos y este está batiendo todos los récords

Séptima planta pequeños corros de personas
con expresiones de circunstancias lágrimas y nervios
a flor de piel un pasillo poblado de personas
con batas blancas Segunda puerta a la izquierda

¿Cómo estás papá?

Papá está casi sin estar Papá es casi sin ser

Le beso le cojo la mano me mira casi sin ver

Papá ¿me oyes te cuidan bien?

Su mirada me atraviesa no sé dónde está

¿Puedes hablar? Sí pero no quiere hablar
no quiere comer ¿Puedes mover esta mano?
mueve un poco los dedos la enfermera me dice
que es muy buena señal intentamos que mueva
también los dedos del pie pero no

Papá me han dicho que has subido en helicóptero

Sí helicótero se le entiende Es muy buena señal
vuelve a decir la eficiente y simpática enfermera
pero no quiere comer

Tienes que comer papá

No (dice claramente)

Mira qué buenas vistas tienes papá
a los rascacielos más altos de Madrid

están a tiro de piedra desde esta ventana
Los mira no sé si los ve

Si no comes no te vas a recuperar

Me da igual (se le entiende bien)
No voy a comer nada nunca más (se le vuelve a entender bien)

Papá es ahora un niño pequeño y enfadado
A partir de cierto momento todos los viejos
se comienzan a hacer otra vez niños pequeños
solo les diferencia la luz o las sombras en su mirada

¿Tú cómo estás? (me dice) parece que acaba de bajar
del helicóptero de su nueva otra realidad

Ya estoy mejor papá (no es momento para entrar en detalles)
Hay años jodidos sí muy jodidos...

Papá traigo algo para ti

Me mira casi sin mirar

Son de tu higuera favorita están recién cogidos
Saco un espléndido higo verde de la bolsa
Lo mira (al menos con el ojo que aún ve)
y abre la boca

Mastica como mecánicamente el fruto
y creo ver otra diminuta luz en sus ojos

Sonrío la enfermera sonríe

Fuera de la ventana las cristaleras de los rascacielos
de mi ciudad
devuelven la luz del sol con renovada fuerza.


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Lo que más me gusta de tus textos es esa manera que tienes de afrontar las parcelas de la realidad con una buena dosis de sarcasmo y un poco cinismo pesimista que en el fondo revelan lo que te preocupa: nada en el mundo te es indiferente, pero tampoco nada en el mundo tiene remedio, y no es para tomarlo como una tragedia. Sin embargo, hay realidades que se perciben a cierta distancia y otras que están tan cerca que las llevamos metidas hasta el tuétano como si nos usurparan hasta la sombra, y este poema es sobre esto último: tu humanidad como epicentro del dolor, la angustia y la incertidumbre, pero también de la fraternidad, la ternura y la esperanza puesta en un higo. Te has volado la barda, carnalito Libra, y me lleno de orgullo al saber la pieza de cabrón que eres en todo lo que haces, incluida la poesía.

Para tu viejo no tengo sino corazón y unas higueras con brevas en abril y gotas de miel en julio. Para ti birras, abrazos y deseos de que encuentres un chamán harto chingón. Mucho mejor si es chamana, hum...
 
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Me dirijo al gran hospital que se vislumbra
al final de esta moderna calle de mi amada urbe

Mi padre está ingresado en la unidad de ictus
Hay años jodidos y este está batiendo todos los récords

Séptima planta pequeños corros de personas
con expresiones de circunstancias lágrimas y nervios
a flor de piel un pasillo poblado de personas
con batas blancas Segunda puerta a la izquierda

¿Cómo estás papá?

Papá está casi sin estar Papá es casi sin ser

Le beso le cojo la mano me mira casi sin ver

Papá ¿me oyes te cuidan bien?

Su mirada me atraviesa no sé dónde está

¿Puedes hablar? Sí pero no quiere hablar
no quiere comer ¿Puedes mover esta mano?
mueve un poco los dedos la enfermera me dice
que es muy buena señal intentamos que mueva
también los dedos del pie pero no

Papá me han dicho que has subido en helicóptero

Sí helicótero se le entiende Es muy buena señal
vuelve a decir la eficiente y simpática enfermera
pero no quiere comer

Tienes que comer papá

No (dice claramente)

Mira qué buenas vistas tienes papá
a los rascacielos más altos de Madrid

están a tiro de piedra desde esta ventana
Los mira no sé si los ve

Si no comes no te vas a recuperar

Me da igual (se le entiende bien)
No voy a comer nada nunca más (se le vuelve a entender bien)

Papá es ahora un niño pequeño y enfadado
A partir de cierto momento todos los viejos
se comienzan a hacer otra vez niños pequeños
solo les diferencia la luz o las sombras en su mirada

¿Tú cómo estás? (me dice) parece que acaba de bajar
del helicóptero de su nueva otra realidad

Ya estoy mejor papá (no es momento para entrar en detalles)
Hay años jodidos sí muy jodidos...

Papá traigo algo para ti

Me mira casi sin mirar

Son de tu higuera favorita están recién cogidos
Saco un espléndido higo verde de la bolsa
Lo mira (al menos con el ojo que aún ve)
y abre la boca

Mastica como mecánicamente el fruto
y creo ver otra diminuta luz en sus ojos

Sonrío la enfermera sonríe

Fuera de la ventana las cristaleras de los rascacielos
de mi ciudad
devuelven la luz del sol con renovada fuerza.


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Buen poema, el recurso del higo, magnífico para tu padre. Un gusto leerte y saber que salió bien. Un gusto leerte.
 
Son momentos dificiles de transitar, llenos de incertidumbre, Luis; pesados para el alma...

Para mi es una alegría que vuelvas a escribir, por todo lo que implica, querido amigo; y, sobre todo que tu padre se encuentre muuuucho mejor.

Abrazo grande.

¡Muchas gracias, Romi!, y bueno, sí, la verdad es que hace tiempo que me apetecía escribir, pero ya sabes... hay temporadas que... :eek:;). Un abrazazo, querida amiga.
 
Lo que más me gusta de tus textos es esa manera que tienes de afrontar las parcelas de la realidad con una buena dosis de sarcasmo y un poco cinismo pesimista que en el fondo revelan lo que te preocupa: nada en el mundo te es indiferente, pero tampoco nada en el mundo tiene remedio, y no es para tomarlo como una tragedia. Sin embargo, hay realidades que se perciben a cierta distancia y otras que están tan cerca que las llevamos metidas hasta el tuétano como si nos usurparan hasta la sombra, y este poema es sobre esto último: tu humanidad como epicentro del dolor, la angustia y la incertidumbre, pero también de la fraternidad, la ternura y la esperanza puesta en un higo. Te has volado la barda, carnalito Libra, y me lleno de orgullo al saber la pieza de cabrón que eres en todo lo que haces, incluida la poesía.

Para tu viejo no tengo sino corazón y unas higueras con brevas en abril y gotas de miel en julio. Para ti birras, abrazos y deseos de que encuentres un chamán harto chingón. Mucho mejor si es chamana, hum...

Jeje, el día que pierda esa dosis de ironía o sarcasmo, malo malo ;), pero sí, esto que dices me ha encantado: "nada en el mundo te es indiferente, pero tampoco nada en el mundo tiene remedio, y no es para tomarlo como una tragedia", y es que ciertamente lo veo así, la tragedia ya viene con el lote, para qué vamos a revolcarnos aún más en el barro de lo que no tiene remedio... aprendamos de los palos de la vida, y quizás hasta crezca alguna florecilla de entre alguno...
Y bueno, la verdad no soy muy dado a escribir sobre cosas personales jodidas, pero en el tiempo en que le sucedió eso a mi padre, y además en el momento personal cuando le sucedió (tú ya sabes), me hizo sentirme de una manera nueva y difícil de definir, incluso descubrí algunas "luces" (dentro de las nubes negras que se se me/nos cernían sobre la cabeza).
Ese día que fui a ver a mi padre al hospital hacía un sol espléndido, yo iba muy angustiado y jodido, la verdad, pero el día al final resultó incluso bonito ...se me quedó grabado la chula calle de los rascacielos (que nunca había pisado), lo del helicóptero que llevó a mi padre al hospital (y que él lo recordaba) y cuando se comió el higo. Al volver a mi casa llegué más optimista y me dije que en algún momento escribiría un poema sobre ese día :)

Muchas gracias, carnalito, eres muy grande, ... y la Rominowska también :rolleyes:, qué pena que sea medio pobre y haya un charco tan grande por medio, que si no nos íbamos a dar una fiesta que pa`qué (si se da, las primeras 40 Coronitas y algún tequililla los pago yo :p).
Muy feliz año, amigo.
 
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Me alegra mucho saber que tu papá salió adelante :)
Es lindo celebrar cada victoria sobre la adversidad.

Cuando por fin me decida a escribir más apegada a la realidad no dudes en que te voy a consultar previamente porque hay que aprender de los que conocen bien el oficio.

Te envío otro fuerte abrazo.

Muchas gracias, Cecy.

Y claro, será un placer conversar contigo sobre futuras obras, pero no creo que te pueda aportar mucho, tú ya escribes genial apegada a la realidad (o en prosa). El poema realista en realidad solo consiste en resumir y poetizar una escena, relato o prosa narrativa combinando recursos de ambas formas literarias (narrativa y poesía). La mayor dificultad quizás sea crear y mantener un ritmo y la "base poética" a lo largo -o corto- del poema (pues es más complicado cuando se utiliza un lenguaje más coloquial y se rebajan o suprimen la cadencia y la musicalidad en los versos)

Otro abrazo, amiga.
 
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Me dirijo al gran hospital que se vislumbra
al final de esta moderna calle de mi amada urbe

Mi padre está ingresado en la unidad de ictus
Hay años jodidos y este está batiendo todos los récords

Séptima planta pequeños corros de personas
con expresiones de circunstancias lágrimas y nervios
a flor de piel un pasillo poblado de personas
con batas blancas Segunda puerta a la izquierda

¿Cómo estás papá?

Papá está casi sin estar Papá es casi sin ser

Le beso le cojo la mano me mira casi sin ver

Papá ¿me oyes te cuidan bien?

Su mirada me atraviesa no sé dónde está

¿Puedes hablar? Sí pero no quiere hablar
no quiere comer ¿Puedes mover esta mano?
mueve un poco los dedos la enfermera me dice
que es muy buena señal intentamos que mueva
también los dedos del pie pero no

Papá me han dicho que has subido en helicóptero

Sí helicótero se le entiende Es muy buena señal
vuelve a decir la eficiente y simpática enfermera
pero no quiere comer

Tienes que comer papá

No (dice claramente)

Mira qué buenas vistas tienes papá
a los rascacielos más altos de Madrid

están a tiro de piedra desde esta ventana
Los mira no sé si los ve

Si no comes no te vas a recuperar

Me da igual (se le entiende bien)
No voy a comer nada nunca más (se le vuelve a entender bien)

Papá es ahora un niño pequeño y enfadado
A partir de cierto momento todos los viejos
se comienzan a hacer otra vez niños pequeños
solo les diferencia la luz o las sombras en su mirada

¿Tú cómo estás? (me dice) parece que acaba de bajar
del helicóptero de su nueva otra realidad

Ya estoy mejor papá (no es momento para entrar en detalles)
Hay años jodidos sí muy jodidos...

Papá traigo algo para ti

Me mira casi sin mirar

Son de tu higuera favorita están recién cogidos
Saco un espléndido higo verde de la bolsa
Lo mira (al menos con el ojo que aún ve)
y abre la boca

Mastica como mecánicamente el fruto
y creo ver otra diminuta luz en sus ojos

Sonrío la enfermera sonríe

Fuera de la ventana las cristaleras de los rascacielos
de mi ciudad
devuelven la luz del sol con renovada fuerza.


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Me quedo con la higuera y sus renuevos, con la primavera, una más, y la sensación de que en ocasiones superamos lo que nos echen.
Qué diferencia esa de los cabreos de los niños con estas otras; ahora sí que se tienen motivos para cabrearse verdaderamente.
Me emocionó la sonrisa cómplice y el reflejo de la luz en las ventanas.
Un abrazo, Luis, hasta vuestros Madriles.
 
Me quedo con la higuera y sus renuevos, con la primavera, una más, y la sensación de que en ocasiones superamos lo que nos echen.
Qué diferencia esa de los cabreos de los niños con estas otras; ahora sí que se tienen motivos para cabrearse verdaderamente.
Me emocionó la sonrisa cómplice y el reflejo de la luz en las ventanas.
Un abrazo, Luis, hasta vuestros Madriles.

Yo también me quedo con todo eso, jeje. Y sí, los cabreos son distintos, en estos de la edad madura el cabreado sabe que no le va servir de mucho dar berridos ni estampar las cosas contra el suelo ;)
Me alegra saber que logré transmitir emoción o trasladar a los lectores algunos de mis sentimientos de aquel día con estos versos, supongo que ese es el fin de toda poesía.
Muchas gracias, Alonso, siempre agradecido por tus visitas. Un abrazo desde estos Madriles a tus terres valencianes, amigo.
 
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