Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Pueden ser los demonios que murmuran
el vacío mortal que me condena,
los señores feudales de la trena
donde tantos imbéciles se curan
las heridas infectas que supuran
las plegarias que rompen la cadena,
al demonio del ego que serena
los clamores que gritan y trituran,
con mentiras poéticas que duran,
lo que dura, la dura cuarentena...
Pueden ser los demonios que censuran
pensamientos libertos de colmena,
los demonios absurdos que procuran
pestilencias que agravan la gangrena.
el vacío mortal que me condena,
los señores feudales de la trena
donde tantos imbéciles se curan
las heridas infectas que supuran
las plegarias que rompen la cadena,
al demonio del ego que serena
los clamores que gritan y trituran,
con mentiras poéticas que duran,
lo que dura, la dura cuarentena...
Pueden ser los demonios que censuran
pensamientos libertos de colmena,
los demonios absurdos que procuran
pestilencias que agravan la gangrena.