bunburysta
Poeta recién llegado
DE LOS FINALES INCONCLUSOS
Lo que queda después de cerrar la puerta
y del final imprevisto
son las dolencias impertinentes
que sin avisar aparecen,
los insomnios a medias
que se incrustan al borde de la almohada
y el darse cuenta de la fragilidad
de las intenciones y las promesa
Lo que taladra las neuronas
son las dudas de lo cierto,
lo falso y el después,
la obsesión del recuento de los hechos
no alcanza lugar, ni orden
y menos cuando trata de encontrar un
¿Por qué? y un ¿para que?
los planes perfectos
de las tardes completas
se vuelven inservibles
ante la decisión tajante del final,
y después de todo
lo que queda
después de que cerraste la puerta
son estas letras junto un necio,
junto a un café y medio cigarro
que hoy no saben donde,
ni a que hora
la puerta se va a terminar de cerrar
Lo que queda después de cerrar la puerta
y del final imprevisto
son las dolencias impertinentes
que sin avisar aparecen,
los insomnios a medias
que se incrustan al borde de la almohada
y el darse cuenta de la fragilidad
de las intenciones y las promesa
Lo que taladra las neuronas
son las dudas de lo cierto,
lo falso y el después,
la obsesión del recuento de los hechos
no alcanza lugar, ni orden
y menos cuando trata de encontrar un
¿Por qué? y un ¿para que?
los planes perfectos
de las tardes completas
se vuelven inservibles
ante la decisión tajante del final,
y después de todo
lo que queda
después de que cerraste la puerta
son estas letras junto un necio,
junto a un café y medio cigarro
que hoy no saben donde,
ni a que hora
la puerta se va a terminar de cerrar