nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Debe ser emocionante presentarse a un concurso de letras, donde las habilidades de cada escritor son propias y dignas de contemplar.
Entre comas, admiraciones, puntos e interrogantes, dejamos parte de nuestra inspiración para que pueda ser leída con atención, y así darnos cuenta al encontrar los posibles errores, que podemos dejar en nuestro escrito.
No importa sufrir las consecuencias que acarree la diversidad de opiniones;
el caso es que se deje de puño y letra la inspiración que nace del corazón de un poeta.
Llegando al final del trayecto empiezan las correcciones y críticas, pero no hay mayor orgullo que el poder participar, dejando claro tu talento, que te hará llegar a una nota final. Hay un dicho que deja muy claro que… ¡para gustos, los colores!
Tere B.O
25-09-2013
25-09-2013
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