Chaozan
Poeta asiduo al portal
Belleza desierta, sosegada en su encanto.
Tu cuerpo parece magia, destronada
de su trono.
En tanto mi cuerpo salvaje, erosionado por el tiempo,
te sofoca y te encuentra en lo infinito.
De mi eran los cantos, ruidos en la oscuridad.
Por el día labriego, y por la noche,
su inmensa soledad tocaba mis sentidos.
Te forjé para salvarme, te abrigué y
te sostuve en mi mente.
Tu llama de fuego me llamaba,
y yo te envolví.
Del sol eras dueña, de sus grandes raíces.
Del suelo, y de la noche.
Y en tu exterior abordas lo ajeno,
como pétalo de flor,
como néctar en mi sien.