Verás, qué puedo hacer yo,
mi querida amiga, mi compañera,
mi pensar es el tuyo, sólo los dos,
compartimos secretos a tú manera.
Ten la bondad de dejarte explicar,
por qué no pude acudir aquel encuentro,
te diré la verdad, no voy a justificar,
yo sé que esa herida no la repara el tiempo.
Simplemente no fui, eso fué lo que pasó,
me equivoqué esta vez, no volverá a pasar,
me acobardé lo confieso, mi condición flaqueó,
no me comporté como hombre, lo quiero superar.
No porque te escribo estas letras,
si lo hago en forma de poema, y te digo que aún te amo,
no me reproches, no digas que son otras tonterías de esas,
porque aún guardo el recuerdo de lo que tú y yo soñamos.
Si no me acerqué a tí, es porque no pude decidir,
sé que fué por falta de madurez, decisión y voluntad,
sé que ha pasado el tiempo y no puedo competir,
con el cariño y aprecio que tú me distes de verdad.
Ahora me toca esperar que vas a decidir,
espero que mi inmadurez no rompa mi corazón,
si tengo que sentir el mismo dolor de cuando te hice sufrir,
bien merecido estará, hoy te pido perdón.
Aguantar mi espalda, y más vale que aguante,
te doy toda la razón, me he equivocado,
sé que me comporté como un débil infante,
ahora me siento más libre por habértelo confesado.
mi querida amiga, mi compañera,
mi pensar es el tuyo, sólo los dos,
compartimos secretos a tú manera.
Ten la bondad de dejarte explicar,
por qué no pude acudir aquel encuentro,
te diré la verdad, no voy a justificar,
yo sé que esa herida no la repara el tiempo.
Simplemente no fui, eso fué lo que pasó,
me equivoqué esta vez, no volverá a pasar,
me acobardé lo confieso, mi condición flaqueó,
no me comporté como hombre, lo quiero superar.
No porque te escribo estas letras,
si lo hago en forma de poema, y te digo que aún te amo,
no me reproches, no digas que son otras tonterías de esas,
porque aún guardo el recuerdo de lo que tú y yo soñamos.
Si no me acerqué a tí, es porque no pude decidir,
sé que fué por falta de madurez, decisión y voluntad,
sé que ha pasado el tiempo y no puedo competir,
con el cariño y aprecio que tú me distes de verdad.
Ahora me toca esperar que vas a decidir,
espero que mi inmadurez no rompa mi corazón,
si tengo que sentir el mismo dolor de cuando te hice sufrir,
bien merecido estará, hoy te pido perdón.
Aguantar mi espalda, y más vale que aguante,
te doy toda la razón, me he equivocado,
sé que me comporté como un débil infante,
ahora me siento más libre por habértelo confesado.
Última edición: