Iván Lacayo
Poeta recién llegado
Déjame la ventana abierta
Voló desde muy lejos y
Vio tu luz en el reflejo
Del inmenso azul del cielo.
Ahí se posó a contemplarle
Anonadado despreciaba el tiempo
Imbuido, intacto, olvidó su camino.
Todas las auras, de todas las mañanas
Llega a tu ventana,
Te ve tan cerca, cuando cubres tu cuerpo
Del frio matinal de la mañanas
Y gime tu piel,
Con el roce de tus sabanas.
Sin captar aun tu atención,
bailotea con sus plumas doradas,
Apabullándote con cantares muy de mañana
Contándote, las historias vividas con sus alas.
Déjalo entrar,
Sentir el olor que cubre tus mañana, cobijarse
con el tierno aroma de tu despertar.
Su camino se ha acabado,
Alegre, feliz hace sonrojar al Alba,
Hasta que le dejes entrar
Y despertar contigo,
para poder cantarte al oído.
Soy el pajarillo de tus sueños
que pretende entra a tu nido.
Voló desde muy lejos y
Vio tu luz en el reflejo
Del inmenso azul del cielo.
Ahí se posó a contemplarle
Anonadado despreciaba el tiempo
Imbuido, intacto, olvidó su camino.
Todas las auras, de todas las mañanas
Llega a tu ventana,
Te ve tan cerca, cuando cubres tu cuerpo
Del frio matinal de la mañanas
Y gime tu piel,
Con el roce de tus sabanas.
Sin captar aun tu atención,
bailotea con sus plumas doradas,
Apabullándote con cantares muy de mañana
Contándote, las historias vividas con sus alas.
Déjalo entrar,
Sentir el olor que cubre tus mañana, cobijarse
con el tierno aroma de tu despertar.
Su camino se ha acabado,
Alegre, feliz hace sonrojar al Alba,
Hasta que le dejes entrar
Y despertar contigo,
para poder cantarte al oído.
Soy el pajarillo de tus sueños
que pretende entra a tu nido.