susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
-Déjame ser la sombra de tu perro-,
le oí cantar cuando ya nada se pudo hacer
por revivir el cadáver de años en la penumbra
incierta del amor amansado por lo cotidiano,
enfurecido por mil peleas, recubierto de escarcha,
quemado en la hoguera, perdido por la desidia,
desanclado por el temor, envuelto en desconfianza.
No me abandones -cantaba-, hasta después
de muerto te amaré
Adiós, mi vida, adiós, mi corazón...
le oí cantar cuando ya nada se pudo hacer
por revivir el cadáver de años en la penumbra
incierta del amor amansado por lo cotidiano,
enfurecido por mil peleas, recubierto de escarcha,
quemado en la hoguera, perdido por la desidia,
desanclado por el temor, envuelto en desconfianza.
No me abandones -cantaba-, hasta después
de muerto te amaré
Adiós, mi vida, adiós, mi corazón...