Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Déjame sangrar el maldito amor que
me inyectaste
entre versos de hollín blanco y amaneceres grises junto a tí.
Déjame rasgar las paredes de mis labios de cuando los besaste,
para llenar mi cabeza de sueños y mis sueños, sin dormir.
Déjame vomitar los insultos en los que nunca me miraste
y que sean solo mis ojos los que me lloren para volverme a hundir.
Déjame remar entre las rocas de
tu piel, como cuando te fuiste,
tan lejos de mi mismo que amanecí tan cerca de sin tí.
me inyectaste
entre versos de hollín blanco y amaneceres grises junto a tí.
Déjame rasgar las paredes de mis labios de cuando los besaste,
para llenar mi cabeza de sueños y mis sueños, sin dormir.
Déjame vomitar los insultos en los que nunca me miraste
y que sean solo mis ojos los que me lloren para volverme a hundir.
Déjame remar entre las rocas de
tu piel, como cuando te fuiste,
tan lejos de mi mismo que amanecí tan cerca de sin tí.