Cinarizina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vi la misma película cientos de veces
¿Acaso esperaba un final diferente?
A mis pensamientos infelices,
alfombra roja les puse siempre,
sin razón ni sentido me castigaba
patinando en estériles recuerdos.
Como león prisionero en una telaraña,
de sus hilos hice barrotes espesos;
sin garras para abrir la puerta del mañana,
derritiéndome como candela de cera
sin ganas de soplar y apagarla,
con el pasado tejí mis cadenas,
a mi libertad le puse albarda.
Como niño obstinado en su rabieta
para salirse siempre con su capricho,
a la razón archivé en una gaveta,
sin asumir con madurez mi destino.
¿Acaso esperaba un final diferente?
A mis pensamientos infelices,
alfombra roja les puse siempre,
sin razón ni sentido me castigaba
patinando en estériles recuerdos.
Como león prisionero en una telaraña,
de sus hilos hice barrotes espesos;
sin garras para abrir la puerta del mañana,
derritiéndome como candela de cera
sin ganas de soplar y apagarla,
con el pasado tejí mis cadenas,
a mi libertad le puse albarda.
Como niño obstinado en su rabieta
para salirse siempre con su capricho,
a la razón archivé en una gaveta,
sin asumir con madurez mi destino.