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Desamor 1: Ocaso

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa


Soy tu ocaso, tu jardín marchito, tu cuerpo
ardiendo en deseos de ser algo más,
ser tu ser entero, el que te domina,
el que controla tus miedos.

Soy tu avatar en un mundo silencioso
que ya no gira, se ha quedado absorto,
se ha oxidado su biela, y su eje
chirría, entre el fuego y el magma
de lo infinito, en el fondo de su morada,
donde habitan los muertos del universo.

Soy tu silencio entre los ruidos
en la soledad de los mares,
en las islas desiertas,
donde sólo se oyen los pájaros
y se callan a tu paso.

Soy un orbital de tu átomo
a la deriva, en aguas esmeraldas,
donde habitan los duendes
de la nostalgia, en sus casas
de palmera y sus porches de luna llena.

El hipnotismo ha desaparecido de tu vida,
una sinfonía fúnebre en el volcán
de la isla, donde no hay magma ni sonrisas,
solo evocaciones de tiempos ancestrales.

Soy el universo que transita a la deriva,
buscándote y no te encuentro.
Una historia de desamor donde no hubo amor,
una isla esmeralda sin agua.

Un acontecer doliente de mi alma,
en un sueño sudoroso
de una maldita noche de primavera.
 
Última edición:


Soy tu ocaso, tu jardín marchito, tu cuerpo
ardiendo en deseos de ser algo más,
ser tu ser entero, el que te domina
el que controla tus miedos.

Soy tu avatar en un mundo silencioso
que ya no gira, se ha quedado absorto,
se ha oxidado su biela, y su eje
chirría, entre el fuego y el magma
de lo infinito, en el fondo de su morada,
donde habitan los muertos del universo.

Soy tu silencio entre los ruidos
en la soledad de los mares,
en las islas desiertas,
donde sólo se oyen los pájaros
y se callan a tu paso.

Soy un orbital de tu átomo
a la deriva, en aguas esmeraldas,
donde habitan los duendes
de la nostalgia, en sus casas
de palmera y sus porches de luna llena.

El hipnotismo ha desaparecido de tu vida,
una sinfonía fúnebre en el volcán
de la isla, donde no hay magma ni sonrisas,
solo evocaciones de tiempos ancestrales.

Soy el universo que transita a la deriva,
buscándote y no te encuentro.
Una historia de desamor donde no hubo amor,
una isla esmeralda sin agua.

Un acontecer doliente de mi alma,
en un sueño sudoroso
de una maldita noche de primavera.
Profundos versos, mi estimado, con la cadencia inspirada y sensible de las plumas del alma
En Valledupar llueve a estas horas, pero la calidez de tus letras y mi aromático café, le imprimen tibieza a la mañana
Gracias, mi estimado José Valverde Yuste, por compartir tan magnifica obra
Saludos y un abrazo
 


Soy tu ocaso, tu jardín marchito, tu cuerpo
ardiendo en deseos de ser algo más,
ser tu ser entero, el que te domina
el que controla tus miedos.

Soy tu avatar en un mundo silencioso
que ya no gira, se ha quedado absorto,
se ha oxidado su biela, y su eje
chirría, entre el fuego y el magma
de lo infinito, en el fondo de su morada,
donde habitan los muertos del universo.

Soy tu silencio entre los ruidos
en la soledad de los mares,
en las islas desiertas,
donde sólo se oyen los pájaros
y se callan a tu paso.

Soy un orbital de tu átomo
a la deriva, en aguas esmeraldas,
donde habitan los duendes
de la nostalgia, en sus casas
de palmera y sus porches de luna llena.

El hipnotismo ha desaparecido de tu vida,
una sinfonía fúnebre en el volcán
de la isla, donde no hay magma ni sonrisas,
solo evocaciones de tiempos ancestrales.

Soy el universo que transita a la deriva,
buscándote y no te encuentro.
Una historia de desamor donde no hubo amor,
una isla esmeralda sin agua.

Un acontecer doliente de mi alma,
en un sueño sudoroso
de una maldita noche de primavera.
Muy hermoso poema, deliciosa lectura. Un gusto leerte.
 
Lo felicito señor @José Valverde Yuste es un maravilloso trabajo poético el que nos va presentando día a día en nuestro querido portal, sorprende gratamente su caudal imaginativo, la pasión con la que escribe y la fuerza que se imprime en algunos versos de su trabajo. Como recomendación yo le haría notar que tiende al exceso, que redunda ideas, que no permite al lector generar misterio, que quizás al pretender darlo todo, cae en el error de creer que todo debe ser escrito y para que un poema nos deslumbre debe ser también elaborado por el lector en su interior, dicho de otra manera, el poema termina de ser hecho en el lector. Nada queda de la poesía si le quitamos la capacidad de sugestionarnos. Usted tiene talento y mucha madera de buen poeta. Se que encontrara su verdadera voz, creo ya la tiene en realidad y con pequeños cambios en su estilo lograra grandes y memorables poemas. Un saludo cordial.
 
Última edición:
Gracias Gustavo por tu mensaje con tantos halagos hacia mis letras. Te agradezco tu consejo, soy un neófito en esto de la poesía, mi bagaje son tres meses leyendo vuestras poesías y antologías de poetas que me llenan el alma. Mil gracias porque esto me anima a seguir escribiendo con la pluma del alma. un abrazo estimado poeta.
 

Muy bello su poema!un abrazo:)


Soy tu ocaso, tu jardín marchito, tu cuerpo
ardiendo en deseos de ser algo más,
ser tu ser entero, el que te domina
el que controla tus miedos.

Soy tu avatar en un mundo silencioso
que ya no gira, se ha quedado absorto,
se ha oxidado su biela, y su eje
chirría, entre el fuego y el magma
de lo infinito, en el fondo de su morada,
donde habitan los muertos del universo.

Soy tu silencio entre los ruidos
en la soledad de los mares,
en las islas desiertas,
donde sólo se oyen los pájaros
y se callan a tu paso.

Soy un orbital de tu átomo
a la deriva, en aguas esmeraldas,
donde habitan los duendes
de la nostalgia, en sus casas
de palmera y sus porches de luna llena.

El hipnotismo ha desaparecido de tu vida,
una sinfonía fúnebre en el volcán
de la isla, donde no hay magma ni sonrisas,
solo evocaciones de tiempos ancestrales.

Soy el universo que transita a la deriva,
buscándote y no te encuentro.
Una historia de desamor donde no hubo amor,
una isla esmeralda sin agua.

Un acontecer doliente de mi alma,
en un sueño sudoroso
de una maldita noche de primavera.
 


Soy tu ocaso, tu jardín marchito, tu cuerpo
ardiendo en deseos de ser algo más,
ser tu ser entero, el que te domina
el que controla tus miedos.

Soy tu avatar en un mundo silencioso
que ya no gira, se ha quedado absorto,
se ha oxidado su biela, y su eje
chirría, entre el fuego y el magma
de lo infinito, en el fondo de su morada,
donde habitan los muertos del universo.

Soy tu silencio entre los ruidos
en la soledad de los mares,
en las islas desiertas,
donde sólo se oyen los pájaros
y se callan a tu paso.

Soy un orbital de tu átomo
a la deriva, en aguas esmeraldas,
donde habitan los duendes
de la nostalgia, en sus casas
de palmera y sus porches de luna llena.

El hipnotismo ha desaparecido de tu vida,
una sinfonía fúnebre en el volcán
de la isla, donde no hay magma ni sonrisas,
solo evocaciones de tiempos ancestrales.

Soy el universo que transita a la deriva,
buscándote y no te encuentro.
Una historia de desamor donde no hubo amor,
una isla esmeralda sin agua.

Un acontecer doliente de mi alma,
en un sueño sudoroso
de una maldita noche de primavera.
Logrado poema. Me encantó leerlo. Un abrazo.
 
Despliegue de cautivantes imágenes una detrás de la otra. Un gusto pasar a leer querido José. Interesante evolución de la historia que narra. Y más interesante todavía es la transformación que están haciendo tus letras en el portal. Felicidades! Abrazo fraterno.
Dani.
Muchas Gracias estimado Dani. Muy contento con tus comentarios, me da ánimo para seguir escribiendo.
Un abrazo con la pluma del alma
 
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