Antonio Javier Fuentes So
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llegaba el metro a la estación
con su murmullo,
plagiando el ruido del mar
que conocimos.
En ese andén,
orilla de arenas movedizas,
escuché tu silencio
romper contra las rocas.
Me gritó que tu alma
era del viento.
Yo miré hacia otro lado,
y aprendí a naufragar
en un barco de papel
movido por tu aliento
al pronunciar mi nombre,
al decirme te quiero por costumbre.
con su murmullo,
plagiando el ruido del mar
que conocimos.
En ese andén,
orilla de arenas movedizas,
escuché tu silencio
romper contra las rocas.
Me gritó que tu alma
era del viento.
Yo miré hacia otro lado,
y aprendí a naufragar
en un barco de papel
movido por tu aliento
al pronunciar mi nombre,
al decirme te quiero por costumbre.