las constituciones son papel mojado chavalos, simples ficciones para reconfortar a los débiles y graciosos instrumentos de coacción para los poderosos.
por supuesto, hay países que no tienen ninguna constitución, por ejemplo dos de los más grandes hijos de puta de la historia universal, el reino unido y el estado de israel. éstos no han necesitado ningún papelito por escrito para repartir las riquezas arrebatadas a otros entre sus élites y tirarles un huesito allí a las masas, así como tampoco para hundir el belgrano o imponerles el apartheid a los infelices que se cuentan entre sus conquistas.
pero por supuesto, los derechos hay que defenderlos con toda la fuerza porque más que escritos con tinta, están escritos a sangre y fuego.
para el capitalismo, los trabajadores son absolutamente prescindibles, y la fuerza de trabajo, una cosa extremadamente impersonal, difusa, etérea, carente de nombres propios y a la vez propiedá exclusiva del gran capitalista, quien por supuesto, puede disponer o dejar de disponer de ella como le plazca .
pa resumir, en el mundo moderno si tenés más de 45 años y sos un simple asalariado, estás jodido chele: entonces, el trabajadorcito de a pie esencialmente vive en una carrera contra el tiempo, una carrera ya trucada de antemano.
supongo que en occidente hay poquitas alternativas - la globalización les ha hecho todo más fácil a los grandes capitalistas-, pero en el sur global aún hay sus chances para tirarse al monte.
salud allí pues.