Niña golondrina
Poeta recién llegado
Tú: deseo incontrolable,
fuego voraz que incendia el universo;
tus manos en mi espalda
deshielo.
Desde el lado oscuro de tu pecho
me devuelvo en bandada de pájaros
hacia el oeste de tus ojos
para desdibujar con mis labios
las líneas que remarcan el contorno de tus cejas.
Tú: sediento de tiempo y memoria
en tus manos soy agua bendita
que absuelve todos tus pecados,
tu frente en mi ombligo
eterno.
Eres mar con sabor a canto de gaviotas
una tarde de abril al pie de la ventana.
Bosque incierto, laberinto sin salida
me inserto en tu arboleda de constelaciones;
tu destello serpentea
fugaz como cuando cae una estrella,
te esquivo, me buscas y me hallas
en la cúpula de todos tus deseos.
Niña golondrina.
fuego voraz que incendia el universo;
tus manos en mi espalda
deshielo.
Desde el lado oscuro de tu pecho
me devuelvo en bandada de pájaros
hacia el oeste de tus ojos
para desdibujar con mis labios
las líneas que remarcan el contorno de tus cejas.
Tú: sediento de tiempo y memoria
en tus manos soy agua bendita
que absuelve todos tus pecados,
tu frente en mi ombligo
eterno.
Eres mar con sabor a canto de gaviotas
una tarde de abril al pie de la ventana.
Bosque incierto, laberinto sin salida
me inserto en tu arboleda de constelaciones;
tu destello serpentea
fugaz como cuando cae una estrella,
te esquivo, me buscas y me hallas
en la cúpula de todos tus deseos.
Niña golondrina.