A veces esa sombra
pinta cuadros superficiales
ella está desnuda,
sobre su espejo
hay un charco que la mira
y también está desnudo.
Ambos coquetean
sobre su alfombra de pasto.
Unen sus codos
y se alcanzan, se huelen
existe entre ellos un animal uno solo.
Se reconocen
son perfectos
como dos números algebraicos
que se multiplican al final.
Muy al fondo del charco
un espejo más pequeño
se miran de frente ¡al fin!.
Se besan lento
como queriendose
desde siempre.
17/abril/2023
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