MASTER LY 22
Laly
Detrás de mis párpados
No hacen falta los relojes.
No importa si es de día o de noche.
No interesa saber si es lunes o martes.
Todo tiene el mismo color, el mismo sabor...
Los almanaques perdieron sentido
desde el aquel día en que la oscuridad
dió un salto de garrocha
y con su manto azabache nos cubrió.
Ya no abro los ojos...
también carece de sentido
La vida transcurre detrás de mis párpados.
Creo que es verano porque una chicharra
esperanzada canta invocando al sol,
pobre tonta...
desilusionada se quedará dormida.
La luz está cautiva en algún otro cielo
o en alguna caja de ébano carbonero.
Acurrucada detrás de mis párpados
encuentro consuelo en viejas canciones de cuna.
Olas oníricas me mecen...
en la cresta de una veo sobrevolando una luciérnaga
otra... y otra... y muchas más.
Juntas abren sus pechos y hacen una gran pira.
Las llamas devoran la oscuridad
hasta que desaparecen entre convulsiones.
Detrás, el sol herido llora lágrimas de sangre.
No hacen falta los relojes.
No importa si es de día o de noche.
No interesa saber si es lunes o martes.
Todo tiene el mismo color, el mismo sabor...
Los almanaques perdieron sentido
desde el aquel día en que la oscuridad
dió un salto de garrocha
y con su manto azabache nos cubrió.
Ya no abro los ojos...
también carece de sentido
La vida transcurre detrás de mis párpados.
Creo que es verano porque una chicharra
esperanzada canta invocando al sol,
pobre tonta...
desilusionada se quedará dormida.
La luz está cautiva en algún otro cielo
o en alguna caja de ébano carbonero.
Acurrucada detrás de mis párpados
encuentro consuelo en viejas canciones de cuna.
Olas oníricas me mecen...
en la cresta de una veo sobrevolando una luciérnaga
otra... y otra... y muchas más.
Juntas abren sus pechos y hacen una gran pira.
Las llamas devoran la oscuridad
hasta que desaparecen entre convulsiones.
Detrás, el sol herido llora lágrimas de sangre.