albegare
Poeta recién llegado
Veo caer las hojas por la ventana,
Lentas, despacio hacia el suelo,
Tapizando la calle, anunciando
Sin recovecos este otoño, vació y solo.
Salgo a la calle, el frió pega en mi cara,
Camino entre personas por las calles abrumadoras,
Mis pensamientos divagan entre tú y el tiempo,
Entre la soledad y el viento, cruzados en mi camino.
Llego al parque de la ciudad, Ese donde te conocí,
Donde comenzó todo y donde lo terminaste también,
Me siento en nuestra banca, esa que fue cómplice
Tuya, mía, de nuestros besos y palabras de amor.
Te recuerdo y sonrío un momento,
El mismo que da lugar a mi desolación,
A un instante de recelo y frustración,
A una lagrima que resbala por mi mejilla.
Y así, con la mente perdida en ti,
Y con mi corazón destrozándose otra vez
Me llega la noche, alzo la mirada
Y vislumbro las estrellas apareciendo ante mí.
Ha llegado la noche, otra noche más, en soledad.
He sobrevivido, casi lo he logrado, un par de horas mas,
Solo un par mas y lo haré, lograre pasar un día mas,
Sin tus caricias, sin tus besos, sin ti.
Camino de regreso a casa, entre las luces de las calles,
Apenas sintiendo la presencia de quien pasa a mi lado,
Con paso lento, sin ánimos voy deslizándome en la noche
Llevándote a cada paso en la cabeza, en el alma, en el corazón.
Llego a casa, abro la puerta y siento tu aroma
Que aun alberga el aire, entro esperando verte,
Pero no estas, logro llegar a la cama, cierro los ojos,
Me duermo y por unas horas te pierdo,
Y asta que amanezca de nuevo volveras.
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