• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Dia de senderismo (primera parte)

epimeteo

Poeta que considera el portal su segunda casa
Este romance consta de 232 versos (creo) que he fraccionado en cuatro partes para no cansar al lector. Si se me permite y no sufro contratiempos los publicaré en cuatro días consecutivos.



Hoy se llama senderismo
lo que antes era paseo
y aun sirviendo de recreo
¿no se trata de los mismo?



Tanta ignorancia supina
es mi mayor pedigrí
si ustedes me lo permiten
lo voy a exponer aquí.


Una mañana cualquiera
con calor del mes de Abril
con cuatro o cinco archiperres
al campo me dirigí
apenas sin darme cuenta,
por ser del despiste afín,
camino, otrora de cabras,
casualmente descubrí.
Seguí resuelto la ruta,
porque así lo decidí,
en busca de la aventura
que del Quijote aprendí.

En una mata en el suelo,
que por pino pretendí,
un ave negro cantaba,
parecióme un colibrí;
era un pájaro muy grande,
nada de pitiminí.

Tumbéme sobre la hierba
con intención de dormir
pero cerrando los ojos
pronto los tuve que abrir,
pues esa bestia salvaje
con su pico de marfil
picando estaba mis ojos
con enorme frenesí.
Levantándome de un salto
salí huyendo de allí.
Pensé para mis adentros,
(harto difícil en mí,
que pensar es gran esfuerzo
del que debo rehüir):
“que un colibrí agresivo
no puede ser colibrí”.


Seguí adelante el camino
y al momento percibí
el murmullo de las fuentes,
su cadencioso flüir.
¡Que deliciosa armonía!
¡que belleza en mi sentir!
pero que olor tan extraño
con mi olfato percibí,
descubriendo que eran aguas
de las de no seducir;
se trataba de fecales
en las que los pies metí.
Saltando cual cabra loca
traté del charco salir
y aunque no estoy en edad
mi aspecto es muy juvenil. Continuará...............
 
Última edición:
Si el resto de tu romance "senderil" sigue los mismos caminos salpicados del mejor humor que te caracteriza, querido amigo, por largo que sea ese paseo no dudes que te voy a ir siguiendo los pasos y, aunque corras, corriendo te seguiré, yo también pues, aunque yo tampoco estoy en edad, tengo (cual tu) aspecto muy juvenil...

Gracias amigo por tan buen rato que me has hecho pasar.

Un abrazo e, insisto, seguiré tus andarines pasos.
 
Última edición:
Original y simpatiquísimo romance que intentaré seguir en las siguientes entregas.
Aplausos, Epimeteo.
Un abrazo.
 
Este romance consta de 232 versos (creo) que he fraccionado en cuatro partes para no cansar al lector. Si se me permite y no sufro contratiempos los publicaré en cuatro días consecutivos.



Hoy se llama senderismo
lo que antes era paseo
y aun sirviendo de recreo
¿no se trata de los mismo?



Tanta ignorancia supina
es mi mayor pedigrí
si ustedes me lo permiten
lo voy a exponer aquí.


Una mañana cualquiera
con calor del mes de Abril
con cuatro o cinco archiperres
al campo me dirigí
apenas sin darme cuenta,
por ser del despiste afín,
camino, otrora de cabras,
casualmente descubrí.
Seguí resuelto la ruta,
porque así lo decidí,
en busca de la aventura
que del Quijote aprendí.

En una mata en el suelo,
que por pino pretendí,
un ave negro cantaba,
parecióme un colibrí;
era un pájaro muy grande,
nada de pitiminí.

Tumbéme sobre la hierba
con intención de dormir
pero cerrando los ojos
pronto los tuve que abrir,
pues esa bestia salvaje
con su pico de marfil
picando estaba mis ojos
con enorme frenesí.
Levantándome de un salto
salí huyendo de allí.
Pensé para mis adentros,
(harto difícil en mí,
que pensar es gran esfuerzo
del que debo rehüir):
“que un colibrí agresivo
no puede ser colibrí”.


Seguí adelante el camino
y al momento percibí
el murmullo de las fuentes,
su cadencioso flüir.
¡Que deliciosa armonía!
¡que belleza en mi sentir!
pero que olor tan extraño
con mi olfato percibí,
descubriendo que eran aguas
de las de no seducir;
se trataba de fecales
en las que los pies metí.
Saltando cual cabra loca
traté del charco salir
y aunque no estoy en edad
mi aspecto es muy juvenil. Continuará...............

Un verdadero placer hacer senderismo contigo Epimeteo, sigue, sigue... que yo me tengo que sentar, que esto es mucho "de reír".
Gracias por alegrarme el día con tu sano sentido del humor y tu arte.
Un abrazo.
 
Este romance consta de 232 versos (creo) que he fraccionado en cuatro partes para no cansar al lector. Si se me permite y no sufro contratiempos los publicaré en cuatro días consecutivos.



Hoy se llama senderismo
lo que antes era paseo
y aun sirviendo de recreo
¿no se trata de los mismo?



Tanta ignorancia supina
es mi mayor pedigrí
si ustedes me lo permiten
lo voy a exponer aquí.


Una mañana cualquiera
con calor del mes de Abril
con cuatro o cinco archiperres
al campo me dirigí
apenas sin darme cuenta,
por ser del despiste afín,
camino, otrora de cabras,
casualmente descubrí.
Seguí resuelto la ruta,
porque así lo decidí,
en busca de la aventura
que del Quijote aprendí.

En una mata en el suelo,
que por pino pretendí,
un ave negro cantaba,
parecióme un colibrí;
era un pájaro muy grande,
nada de pitiminí.

Tumbéme sobre la hierba
con intención de dormir
pero cerrando los ojos
pronto los tuve que abrir,
pues esa bestia salvaje
con su pico de marfil
picando estaba mis ojos
con enorme frenesí.
Levantándome de un salto
salí huyendo de allí.
Pensé para mis adentros,
(harto difícil en mí,
que pensar es gran esfuerzo
del que debo rehüir):
“que un colibrí agresivo
no puede ser colibrí”.


Seguí adelante el camino
y al momento percibí
el murmullo de las fuentes,
su cadencioso flüir.
¡Que deliciosa armonía!
¡que belleza en mi sentir!
pero que olor tan extraño
con mi olfato percibí,
descubriendo que eran aguas
de las de no seducir;
se trataba de fecales
en las que los pies metí.
Saltando cual cabra loca
traté del charco salir
y aunque no estoy en edad
mi aspecto es muy juvenil. Continuará...............
Pues esta es la primera parte amigo Epimeteo, estaremos al tanto
del resto porque el talento de tu pluma no tiene límites y nos haces
pasar un rato de una buena y simpática lectura.
Ha sido un placer poder pasar a leerte. Besos y un abrazo. Tere
 
Este romance consta de 232 versos (creo) que he fraccionado en cuatro partes para no cansar al lector. Si se me permite y no sufro contratiempos los publicaré en cuatro días consecutivos.


...............

Estimado amigo Epimeteo, yo que soy paseante cada día, me identifico con tu romance y noto tus sentires, pero tengo cuidado donde piso para evitar charcos, jaja muy bueno amigo, como en las telenovelas estaré al tanto de próximos capítulos

Un fuerte abrazo, Epìmeteo
 
Si el resto de tu romance "senderil" sigue los mismos caminos salpicados del mejor humor que te caracteriza, querido amigo, por largo que sea ese paseo no dudes que te voy a ir siguiendo los pasos y, aunque corras, corriendo te seguiré, yo también pues, aunque yo tampoco estoy en edad, tengo (cual tu) aspecto muy juvenil...

Gracias amigo por tan buen rato que me has hecho pasar.

Un abrazo e, insisto, seguiré tus andarines pasos.
Gracias amigo Juan, por tu lectura de mi romance senderil. Lo importante es que lo hayas disfrutado. Si yo tuviera que saltar ahora, un mes de reposo no me lo quitaría nadie, salvo que rompiera una pierna y fuera el tiempo de un parto.
Un abrazo, amigo
 
Un verdadero placer hacer senderismo contigo Epimeteo, sigue, sigue... que yo me tengo que sentar, que esto es mucho "de reír".
Gracias por alegrarme el día con tu sano sentido del humor y tu arte.
Un abrazo.
Yo creo, Libélula, pero no aseguro que va in crescendo lo que sigue, pero lo juzgarás tu mejor. Espero y deseo la mejor de tus risas o al menos una sonrisa.
Gracias de nuevo, amiga
 
Pues esta es la primera parte amigo Epimeteo, estaremos al tanto
del resto porque el talento de tu pluma no tiene límites y nos haces
pasar un rato de una buena y simpática lectura.
Ha sido un placer poder pasar a leerte. Besos y un abrazo. Tere
Eso pretendo, que riais y paseis un buen rato.
Saludos, Tere
 
Estimado amigo Epimeteo, yo que soy paseante cada día, me identifico con tu romance y noto tus sentires, pero tengo cuidado donde piso para evitar charcos, jaja muy bueno amigo, como en las telenovelas estaré al tanto de próximos capítulos

Un fuerte abrazo, Epìmeteo
Gracias, amigo Gonzalo, espero y deseo que disfrutes con este romance.
Un abrazo, amigo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba