Edna Victoria
Poeta recién llegado
No quiero ocultarlas,
ellas dicen de mí,
de cuánto hice
de cuánto dejé por hacer.
Ellas son el sello
que al tiempo desenmascaran.
Hoy, siento que es inútil
por más que las niegue
con químicas feroces
seguirán ahí, solapadas,
multiplicándose, delatándome.
Entonces ¿para qué fingir
y luchar contra el tiempo?
No, yo quiero que ellas digan,
yo quiero que hablen por mí,
que digan que lloré,
que también fuí feliz.
Que crecí y que luché
que esperé y que amé
que olvidé, que recordé
que perdoné y aborrecí
que engendré, que parí
que alimenté y eduqué,
que envejecí
con todos mis signos vitales
Algún día quizás, con los años
mi cabeza se cubra toda
como una nube blanca
y entonces podré decir,
con orgullo,
que viví
Eva
ellas dicen de mí,
de cuánto hice
de cuánto dejé por hacer.
Ellas son el sello
que al tiempo desenmascaran.
Hoy, siento que es inútil
por más que las niegue
con químicas feroces
seguirán ahí, solapadas,
multiplicándose, delatándome.
Entonces ¿para qué fingir
y luchar contra el tiempo?
No, yo quiero que ellas digan,
yo quiero que hablen por mí,
que digan que lloré,
que también fuí feliz.
Que crecí y que luché
que esperé y que amé
que olvidé, que recordé
que perdoné y aborrecí
que engendré, que parí
que alimenté y eduqué,
que envejecí
con todos mis signos vitales
Algún día quizás, con los años
mi cabeza se cubra toda
como una nube blanca
y entonces podré decir,
con orgullo,
que viví
Eva