Giovanni Pietri
Director Grafismo e Ilustración Eco y Latido
Yo, disidente,
no tengo un poema magistral,
una perfección de rima,
ni una métrica que mida mis palabras,
ni un reguero de imágenes construidas
con infinita paciencia profesional.
Yo solo tengo un corazón que
cuando roto
salpica cuartillas de bulki o servilletas
con su negro contenido,
mancha el blanco de mis paredes
y se deshilvana como el hilo
en una rueca de sentimientos.
A que buscar versos hechos para el amor de otros,
no encuentro a Homero ni busco a Darío,
Lesbos me es indiferente,
Príapo no la tiene tan grande,
todos los dioses del universo,
grandes y pequeños…
no son nada para mí.
Yo no tengo un poema magistral,
mis versos son humo y telarañas,
piedras preciosas que se evaporan
en cuatro o cinco desprolijas líneas,
sin tiempo, sin razón,
sin más sentido que la vida misma.
no tengo un poema magistral,
una perfección de rima,
ni una métrica que mida mis palabras,
ni un reguero de imágenes construidas
con infinita paciencia profesional.
Yo solo tengo un corazón que
cuando roto
salpica cuartillas de bulki o servilletas
con su negro contenido,
mancha el blanco de mis paredes
y se deshilvana como el hilo
en una rueca de sentimientos.
A que buscar versos hechos para el amor de otros,
no encuentro a Homero ni busco a Darío,
Lesbos me es indiferente,
Príapo no la tiene tan grande,
todos los dioses del universo,
grandes y pequeños…
no son nada para mí.
Yo no tengo un poema magistral,
mis versos son humo y telarañas,
piedras preciosas que se evaporan
en cuatro o cinco desprolijas líneas,
sin tiempo, sin razón,
sin más sentido que la vida misma.