Giovanni Pietri
Director Grafismo e Ilustración Eco y Latido
No hay nada que me dé pena
en cuanto se refiere
al calendario,
en realidad, solo la gastada indiferencia
de los monos urbanitas
cuando llega la navidad
y las tarjetas se hinchan de gasto
para cebar a los monitos
de barbies y hotwheels,
o pretextando ser regalo para el vástago
la última consola de moda,
coches y helicópteros a control remoto
para el mono mayor.
En el baúl
los tiestos esperan a mostrar
sus gastados colores
en los belenes,
José, María y el niño,
reyes magos, asno y buey
comparten caja con arbolillos de plástico
y luces extravagantes…
los dirige un tal Papá Noel,
el dueño y señor de la efemérides,
en su honor se compra y se vende
la despilfarrada idea de la fiesta
que antes era para celebrar el nacimiento
de un dios ya gastado
y venido a menos,
Jesús, el hijo del hombre
salvador del mundo…
era su nombre.
En la cocina
los pavos esperan a ser trufados,
rellenos de pasas rubias y hortalizas,
puré de manzanas,
abundante vino,
chocolate caliente en víspera y trozos de panetón,
un calorífico festín para los hígados,
una carga para las panzas ahítas...
En el lado feo de la ciudad, otras barrigas
vacías,
como la idea misma
de esta fiesta romana,
donde compra alegrías quien posee,
donde llora miseria quien no puede sustraerse
a villancicos y arbolicos,
con el bolsillo agotado y los hombros
sosteniendo la carga en el terminal,
o la escoba y el trapeador
en el centro comercial,
para dejar, eso sí, llenos los anaqueles…
limpios los pisos.
Última edición: