No sé con qué cucharita
fuiste vaciando mis versos,
poco a poco sin notarlo
mi mente quedó en silencio.
Hay una cosa con plumas
que ayer me rozó en su vuelo,
así llamó a la esperanza
Emily desde su encierro.
Hay días en los que noto
como me reconforta el viento
cuando me cuenta sus viajes
navegando mar adentro.
Aunque me sientas pequeña
no vengas contando cuentos,
de esos que cuentan los vivos
para olvidar que están muertos.
Archivos adjuntos
Última edición: