Doce rosas

lesmo

Poeta veterano en el portal

Doce rosas


Era entonces la fría madrugada
que tendía en nosotros su misterio,
sin dormir, esa noche congelada,
te ofrecí mi gozoso cautiverio

Llegó con su mirada tiritando,
llevando entre sus manos temblorosas
manojos –parecían ir gritando
de pasión encendida–, y eran rosas.

Sus pétalos rojísimos hablaban
con su tacto, remedo de las sedas,
y de pronto también multiplicaban
el valor que tenían mis monedas.

Doce rosas te dieron de mi parte
enlazadas y unidas en un ramo,
y sentí tu alegría, al regalarte,
que llegó con tan ínfimo reclamo.

Te dije: –No prolongues su agonía,
que mueran esparcidas en tu lecho,
que la vida que tienen todavía
te la dan al ser tuya por derecho.

Al dormirte, con ellas en la cama,
te acordaste de mi cariño loco,
y pensaste: –De tanto que me ama
estas rosas se mueren poco a poco.
 
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Doce rosas


Era entonces la fría madrugada
que tendía en nosotros su misterio,
sin dormir, esa noche congelada,
te ofrecí mi gozoso cautiverio

Llegó con su mirada tiritando,
llevando entre sus manos temblorosas
manojos –parecían ir gritando
de pasión encendida–, y eran rosas.

Sus pétalos rojísimos hablaban
con su tacto, remedo de las sedas,
y de pronto también multiplicaban
el valor que tenían mis monedas.

Doce rosas te dieron de mi parte
enlazadas y unidas en un ramo,
y sentí tu alegría, al regalarte,
que llegó con tan ínfimo reclamo.

Te dije: –No prolongues su agonía,
que mueran esparcidas en tu lecho,
que la vida que tienen todavía
te la dan al ser tuya por derecho.

Al dormirte, con ellas en la cama,
te acordaste de mi cariño loco,
y pensaste: –De tanto que me ama
estas rosas se mueren poco a poco.
Doce rosas perduran en el aire,
perfume delicioso que sonroja
el alma y sus razones para ser
ramito de alegría en cada hoja.

Hasta mí llega el aroma de esas preciosas rosas, aromas de lirismo y de cariño loco, aromas que tu corazón esparce con talento, amor y arte, queridísimo Salva. Mil besazos como mil soles vuelan a tu hermoso corazón de poeta, ea.........muáááááááackssssssssss......(El vídeo pura delicia para los sentidos del alma).
 
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Doce rosas perduran en el aire,
perfume delicioso que sonroja
el alma y sus razones para ser
ramito de alegría en cada hoja.

Hasta mí llega el aroma de esas preciosas rosas, aromas de lirismo y de cariño loco, aromas que tu corazón esparce con talento, amor y arte, queridísimo Salva. Mil besazos como mil soles vuelan a tu hermoso corazón de poeta, ea.........muáááááááackssssssssss......(El vídeo pura delicia para los sentidos del alma).
Yo satisfecho

Ya ves, hermosa dama, que las flores
no tienen realmente más oficios
que ser las mensajeras en amores
y víctimas de hermosos sacrificios.
Así, fueron las rosas esa noche,
un rojo, perfumado, y bello broche.
Y luego, si cayeron en tu lecho,
si fueron perfumando tus rincones,
si hermosas fueron tus ensoñaciones,
ya me siento dichoso y satisfecho.

Pues eso, querida Isabel.
Con todo mi cariño va un abrazo muy fuerte.
Salva.
 
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Yo satisfecho

Ya ves, hermosa dama, que las flores
no tienen realmente más oficios
que ser las mensajeras en amores
y víctimas de hermosos sacrificios.
Así, fueron las rosas esa noche,
un rojo, perfumado, y bello broche.
Y luego, si cayeron en tu lecho,
si fueron perfumando tus rincones,
si hermosas fueron tus ensoñaciones,
ya me siento dichoso y satisfecho.

Pues eso, querida Isabel.
Con todo mi cariño va un abrazo muy fuerte.
Salva.
Ya ves, mi caballero, qué hermosura
de rosas a mi alma aromatizan,
son tus manos primores que matizan
de poemas mi mundo con holgura.....muááááááckssssss...tqm
 
Ya ves, mi caballero, qué hermosura
de rosas a mi alma aromatizan,
son tus manos primores que matizan
de poemas mi mundo con holgura.....muááááááckssssss...tqm
Doce rosas se mueren en tu lecho
y te cantan felices su agonía
mejor muerte ninguna esperaría
en jardines, el tallo ya deshecho.

Pues eso, querida amiga.
Gran abrazo.
Salva.
 

Doce rosas


Era entonces la fría madrugada
que tendía en nosotros su misterio,
sin dormir, esa noche congelada,
te ofrecí mi gozoso cautiverio

Llegó con su mirada tiritando,
llevando entre sus manos temblorosas
manojos –parecían ir gritando
de pasión encendida–, y eran rosas.

Sus pétalos rojísimos hablaban
con su tacto, remedo de las sedas,
y de pronto también multiplicaban
el valor que tenían mis monedas.

Doce rosas te dieron de mi parte
enlazadas y unidas en un ramo,
y sentí tu alegría, al regalarte,
que llegó con tan ínfimo reclamo.

Te dije: –No prolongues su agonía,
que mueran esparcidas en tu lecho,
que la vida que tienen todavía
te la dan al ser tuya por derecho.

Al dormirte, con ellas en la cama,
te acordaste de mi cariño loco,
y pensaste: –De tanto que me ama
estas rosas se mueren poco a poco.
Muy bello poema, romantico y rítmico, el cierre me parece encantador.
Enhorabuena.
Excelente día
 

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