Graciela novi
Poeta recién llegado
Quisiste hacerme creer que tu locura era de ella
mala cabeza, cabeza errada...
Me acompañas ahora, alborotada
y tan simpática como antes...
tan sincera, tan amigable y elegante.
y tan simpática como antes...
tan sincera, tan amigable y elegante.
Yo... voy a cogerte, te ataré a mis días
para que mi alma amordace tu boca...
Será entonces cuando no la escuche
cuando deje de sentirla, de pensar
que no eres tú la que me quiere,
la que embadurna mis actos con lo bueno
con lo malo...
para que mi alma amordace tu boca...
Será entonces cuando no la escuche
cuando deje de sentirla, de pensar
que no eres tú la que me quiere,
la que embadurna mis actos con lo bueno
con lo malo...
Tú hiciste que pensara, se derritió el sentimiento
mientras caían las ideas destrozadas por tus palmas.
Alentaste el discurrir de mis días con las nubes
e hiciste un apartado absurdo en lo más alto,
en el que dejé olvidado sus detalles
para regalarlos a la nada.
mientras caían las ideas destrozadas por tus palmas.
Alentaste el discurrir de mis días con las nubes
e hiciste un apartado absurdo en lo más alto,
en el que dejé olvidado sus detalles
para regalarlos a la nada.
Mírame, cabeza loca, cabecita añorada...
Hoy río contigo, me paso a tu locura errada
Mala cabeza, ¿dónde estabas?.
Hoy río contigo, me paso a tu locura errada
Mala cabeza, ¿dónde estabas?.