¿DÓNDE VAMOS?
Atípicos pinceles resurgentes
pintan en cuadros fuegos, llamaradas
en juegos infernales, son llamadas
inflamadas de vicios sugerentes
capaces de incitar incandescentes
deseos de carnales amigadas
entre roces de labios y miradas
que llevan el ardor en sus corrientes.
La desencadenada libertad
convertida en feroz libertinaje
es muestra de una loca humanidad
rompedora de leyes, el ultraje,
la violencia en las calles con maldad,
nos dejan claramente su mensaje.
Atípicos pinceles resurgentes
pintan en cuadros fuegos, llamaradas
en juegos infernales, son llamadas
inflamadas de vicios sugerentes
capaces de incitar incandescentes
deseos de carnales amigadas
entre roces de labios y miradas
que llevan el ardor en sus corrientes.
La desencadenada libertad
convertida en feroz libertinaje
es muestra de una loca humanidad
rompedora de leyes, el ultraje,
la violencia en las calles con maldad,
nos dejan claramente su mensaje.