Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Crepúsculo de otoño en la cortina:
en la alfombra cayendo tu vestido:
dos copas donde aún de rojo vino
aroma queda y...¡fuego en las pupilas!
Tu seda más oculta y femenina
mis dedos, entre tiernos y atrevidos,
desprenden develando los hechizos
de tus partes más bellas y prohibidas.
Emerges en total naturaleza:
con lánguido mirar a ti me llamas:
erótica y sutil, sobre la cama,
te tiendes cual paloma que se apresta
al sublime ritual donde el poeta
en dulce posesión, te hará...¡su amada!
en la alfombra cayendo tu vestido:
dos copas donde aún de rojo vino
aroma queda y...¡fuego en las pupilas!
Tu seda más oculta y femenina
mis dedos, entre tiernos y atrevidos,
desprenden develando los hechizos
de tus partes más bellas y prohibidas.
Emerges en total naturaleza:
con lánguido mirar a ti me llamas:
erótica y sutil, sobre la cama,
te tiendes cual paloma que se apresta
al sublime ritual donde el poeta
en dulce posesión, te hará...¡su amada!
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