Dos noches, a veces

Me quedo con esa noche, más de una vez tuve una como esta y como aquella.

Hay días con sus noches, dos noches a veces;
la que duerme en su albedrío de sueños
y la que desvelada debajo de la cama
zamarrea mi trasero para decirme:
Despierta; ésta es tu noche,
quizás la última;
aún no es tiempo de cerrar los ojos
al silencio de la parca
que nunca reposa,
que sobrevive a todos los sueños,
a todos los estigmas que se escriben en su guadaña.


Querido Cipres, tienes un sello inigualable...Se agradece poder disfrutar de tus letras, profundas y siempre bien hiladas y muy masculinas, eso me encanta de tu pluma.
Felicidades compañero,dejo un abrazo y todas las estrellas posibles que habitan hoy en mi cielo insular.

Lamento que te hayas ido de la forma que te fuiste. Tenía mucha fe en tu crecimiento. Un abrazo de recuerdos.
 
-
Hay días que no puedo
que todo me puede;
hasta aguzar mis oídos para escuchar si aún lato,
si mi cuerpo sigue masturbando sangre
en una erección inacabable,
círculo vicioso
que se detiene en el último orgasmo
cuando la vida se dilata en contracciones
y se calla sin revancha posible.

Hay días con sus noches, dos noches a veces;
la que duerme en su albedrío de sueños
y la que desvelada debajo de la cama
zamarrea mi trasero para decirme:
despierta, ésta es tu noche,
quizás la última,
aún no es tiempo de cerrar los ojos
al silencio de la parca
que nunca reposa,
que sobrevive a todos los sueños,
a todos los estigmas que se escriben en su guadaña.

Hay noches con sus días
que se continúan iguales de oscuros,
hasta tenebrosos con sus sombras
que persiguen lagartijas,
mis lagartijas de calcinados soles
que salpican sus pies sobre calientes piedras,
donde me suelo acostar
cuando se enfrían mis escamas
y se llena de escarcha la entrepierna de mi sino,
que ya no eyacula sueños
ni siquiera intentos a mano alzada.

Excelente con ese sello inconfundiblemente tuyo. Un abrazo
 
Un magnífico poema en toda su extensión y un cierre formidable. Mis aplausos, Ciprés. Un abrazo.
 
Desgarrador poema, donde el dolor de la existencia se compara al goce sexual.La vida es un camino lleno de flores, pero también de abrojos.Como escribió Bécquer: "Mi vida es un erial/ flor que toco se deshoja/que en mi camino fatal/alguien va sembrando el mal/para que yo lo recoja".
Un saludo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba