Jooo, pero bueno, tú haces la competencia a mis admiradas amigas que hacen clásica, jajaja, porque al final voy a tener que repartir mis rodillazos en tierra y las rendidas pleitesías entre ellas y tu, pero a ti sin esa especial emoción que se me despierta ante la dulce esencia femenina de ellas, jajajajajajajajajajajaja, así que no te me pongas tierno, jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja.
Pedazo soneto alejandrino has compuesto, mi querido Luís, con dos perfectos emistiquios en cada verso, utilizando la rima alterna en los cuartetos, y sin fallos en los acentos. Empleaste un vocabulario rico en el que destacan palabras cultas. Por tanto, su continente es de alabar, pues es hermoso intrínsecamente.
Su contenido está enmarcado en aromas del más puro romanticismo, una delicadeza en metáforas y en el sentimiento que aflora en ellas. El cuerpo del poema (el nombre de tu amada) es evocador de ese embeleso que se apodera de los amantes masculinos con tan solo pensar o nombrar el nombre de la amada. El cierre es magistral.
Mis estrellas, admirado poeta y muy querido amigo, en sus luces seguirá germinando ese corazón noble y enamorado que palpita en tu pecho y la belleza de tu poética. Y, si la maquinilla carajotilla y amiguilla, jajajaja, de nuestra sin par Lomita, lo permite, la reputación bien merecida.
Un abrazo rompedor de costillas, jajajajaja.