edulcan
Poeta recién llegado
La luna triste más bien repudiada,
Y me lastima, me agobia,
Porque se que me repudia y me juzga,
Porque lloro y me lamento cada noche,
En su sombra, en su centro, la constriño, la lastimo,
Con mi quejido, con mi llanto,
Y es que no entiendes mi dulce luna,
Que tú eres la única que me refugia,
Me cubre del miedo que le tengo a las mascaras de esas formas que pasan a mi lado,
Del miedo abrumador de la coloso vida que me ataca,
Y por eso solo te espero a ti, mi dulce luna mía,
Para mi quejido visceral que lastima tu ser, y apacigua mi dolor
Por eso dulce luna mía muere con migo, muere con mi llanto,
Desángrate en mi ser, sufre y agoniza,
Que con eso mi penosa melancolía, mi pulsante quejido, te dolerá menos
Muere con migo y seamos felices y apacibles,
En el eterno silencio en la infinita penumbra y en la cálida frigidez de la penosa muerte.
Y me lastima, me agobia,
Porque se que me repudia y me juzga,
Porque lloro y me lamento cada noche,
En su sombra, en su centro, la constriño, la lastimo,
Con mi quejido, con mi llanto,
Y es que no entiendes mi dulce luna,
Que tú eres la única que me refugia,
Me cubre del miedo que le tengo a las mascaras de esas formas que pasan a mi lado,
Del miedo abrumador de la coloso vida que me ataca,
Y por eso solo te espero a ti, mi dulce luna mía,
Para mi quejido visceral que lastima tu ser, y apacigua mi dolor
Por eso dulce luna mía muere con migo, muere con mi llanto,
Desángrate en mi ser, sufre y agoniza,
Que con eso mi penosa melancolía, mi pulsante quejido, te dolerá menos
Muere con migo y seamos felices y apacibles,
En el eterno silencio en la infinita penumbra y en la cálida frigidez de la penosa muerte.