Si nadie nos ha visto
correr al más acá,
quizá fue el corazón
el que nos hizo hablar.
Pudimos ser un pliegue
guardado en un cajón,
una esperanza más
que el tiempo marchitó.
Pudimos ser adiós o ser rencor.
Debajo de una piedra
dejamos el dolor
Otra lágrima más,
sobre el mármol la flor,
y un camino a los pies de la canción.
Palabras en el aire
desplomando el telón
y el juramento aquel
que nadie conoció,
perdido en un rincón de la razón.
Sufrimos el abismo
de no pedir perdón,
por buscar un hogar
en un rayo de sol,
saltamos el umbral de la pasión.
Tú siempre sonreías
con chispas de emoción.
El viento es un lugar
que el barro modeló.
Tus manos fueron pan para el amor.
Quisimos conocer
el fin de la estación.
La nada es el ayer,
el libro se cerró.
La soledad brutal se estremeció.
Caminando en el viento
rompimos el reloj.
Cada día en su mar,
con su piedra y su flor
El mañana será...
Solo un eco quedó.
correr al más acá,
quizá fue el corazón
el que nos hizo hablar.
Pudimos ser un pliegue
guardado en un cajón,
una esperanza más
que el tiempo marchitó.
Pudimos ser adiós o ser rencor.
Debajo de una piedra
dejamos el dolor
Otra lágrima más,
sobre el mármol la flor,
y un camino a los pies de la canción.
Palabras en el aire
desplomando el telón
y el juramento aquel
que nadie conoció,
perdido en un rincón de la razón.
Sufrimos el abismo
de no pedir perdón,
por buscar un hogar
en un rayo de sol,
saltamos el umbral de la pasión.
Tú siempre sonreías
con chispas de emoción.
El viento es un lugar
que el barro modeló.
Tus manos fueron pan para el amor.
Quisimos conocer
el fin de la estación.
La nada es el ayer,
el libro se cerró.
La soledad brutal se estremeció.
Caminando en el viento
rompimos el reloj.
Cada día en su mar,
con su piedra y su flor
El mañana será...
Solo un eco quedó.
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