entonces tuve la certeza
el timo suficiente para dejar en suspenso
las estaciones
y aprender el peso de todas las arenas
solo que
ni una marca en el pasto
y aquello de no llegar
siquiera a completar un médano
la primera brisa encontró un flanco
la casita de mi nombre sin las ventanas
una insólita rada donde aparcar
esto que llamamos nadería
y quebrarme las costillas
sí
para hacerme el dormido
y que me quiten
a esa tal Eva de las entrañas.
el timo suficiente para dejar en suspenso
las estaciones
y aprender el peso de todas las arenas
solo que
ni una marca en el pasto
y aquello de no llegar
siquiera a completar un médano
la primera brisa encontró un flanco
la casita de mi nombre sin las ventanas
una insólita rada donde aparcar
esto que llamamos nadería
y quebrarme las costillas
sí
para hacerme el dormido
y que me quiten
a esa tal Eva de las entrañas.
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