El amor eterno sí existe. Para aquellas personas que la desolación ha abatido, posiblemente no sea más que una inmensa quimera, para aquellas personas que el mundo a automatizado, será del tiempo una gran pérdida
más sin embargo el amor existe.
Presente en cada rayo de sol, en la distancia y en el regreso, en el viento, cielo y suelo está en todos lados en la sonrisa, en el detalle, en el silencio aún en la discusión, está presente en aquello que pasamos por alto.
El amor no hace milagros, los milagros los hacen los hombres. Hombres comunes que se maravillan de la fuerza, de la oportunidad, de aquello que llegó en el momento y evento justo. Hombres que fueron impulsados precisamente por el amor.
Entonces el amor es factor y no hacedor de milagros. Más, paradójicamente, es en sí un milagro Causa mal bien efecto atenuante y agravante impulsa desde las cumbres de la cordura hasta los abismos de la locura.
El amor no tiene cuantía infinito en toda su extensión y pequeño cuan grano de arena. Aquel que proclame que no precisa amor es precisamente quien más busca esa motivación por verlo, por tenerlo, por profesarlo y por escucharlo. Los hombres han enloquecido buscándolo y más han perdido la cabeza al encontrarlo.
Nada detiene a un corazón anhelante y menos aún cuando esta motivado por el amor.
Hoy las quimeras han dejado su lugar a las más bellas experiencias. Aprendo día a día de la mejor de las maneras.
El amor lo es todo. Y dándole la razón a San Pablo, Sin amor no soy nada, emprendo mi camino de regreso a casa con la fe renovada y lleno de aquello que buscaba, pues dentro de mi mismo lo he encontrado: Dando es como recibo Sonriendo, recibo sonrisas
Presente en cada rayo de sol, en la distancia y en el regreso, en el viento, cielo y suelo está en todos lados en la sonrisa, en el detalle, en el silencio aún en la discusión, está presente en aquello que pasamos por alto.
El amor no hace milagros, los milagros los hacen los hombres. Hombres comunes que se maravillan de la fuerza, de la oportunidad, de aquello que llegó en el momento y evento justo. Hombres que fueron impulsados precisamente por el amor.
Entonces el amor es factor y no hacedor de milagros. Más, paradójicamente, es en sí un milagro Causa mal bien efecto atenuante y agravante impulsa desde las cumbres de la cordura hasta los abismos de la locura.
El amor no tiene cuantía infinito en toda su extensión y pequeño cuan grano de arena. Aquel que proclame que no precisa amor es precisamente quien más busca esa motivación por verlo, por tenerlo, por profesarlo y por escucharlo. Los hombres han enloquecido buscándolo y más han perdido la cabeza al encontrarlo.
Nada detiene a un corazón anhelante y menos aún cuando esta motivado por el amor.
Hoy las quimeras han dejado su lugar a las más bellas experiencias. Aprendo día a día de la mejor de las maneras.
El amor lo es todo. Y dándole la razón a San Pablo, Sin amor no soy nada, emprendo mi camino de regreso a casa con la fe renovada y lleno de aquello que buscaba, pues dentro de mi mismo lo he encontrado: Dando es como recibo Sonriendo, recibo sonrisas