El hombre del porsaco
Poeta recién llegado
Me subiste la bombona y cogiste el ascensor
pero justo entre dos pisos fue a averiársele el motor.
Tú tocabas la campana pero nadie te escuchaba
y así pasaron los días y así pasaron semanas.
Por suerte yo cada noche la cuerda te deslizaba
con tu tupper de sardinas y tu botella de cava.
Por la ventana del techo te entretenía con mis juegos
y tú sólo repetías que no tenías dinero.
Pero quien quiere un rescate teniéndote a ti encerrado
llorando con tus moquitos en tu bombona sentado.
Yo le doy buenos consejos, que se mueva, no se pare,
que haga tablas de gimnasia, que practique abdominales.
Conforme pasan los meses se encuentra mucho mejor
con su ajedrez, con sus libros y el fútbol del transistor.
Ayer tarde cayó en trance, anda visión tras visión,
dice que un ser de otro mundo le ha encargado una misión.
A ver si va a ser butano, ¡no te digo la ocurrencia!,
o está intentando escapar o sucumbió a la demencia.
Y entonces una luz blanca iluminó el ascensor
y envuelto en aquella luz el butanero se alzó.
Con mis tuppers y consejos te convertí en mas que humano,
menos mal que por lo menos te has ido sin el butano.
pero justo entre dos pisos fue a averiársele el motor.
Tú tocabas la campana pero nadie te escuchaba
y así pasaron los días y así pasaron semanas.
Por suerte yo cada noche la cuerda te deslizaba
con tu tupper de sardinas y tu botella de cava.
Por la ventana del techo te entretenía con mis juegos
y tú sólo repetías que no tenías dinero.
Pero quien quiere un rescate teniéndote a ti encerrado
llorando con tus moquitos en tu bombona sentado.
Yo le doy buenos consejos, que se mueva, no se pare,
que haga tablas de gimnasia, que practique abdominales.
Conforme pasan los meses se encuentra mucho mejor
con su ajedrez, con sus libros y el fútbol del transistor.
Ayer tarde cayó en trance, anda visión tras visión,
dice que un ser de otro mundo le ha encargado una misión.
A ver si va a ser butano, ¡no te digo la ocurrencia!,
o está intentando escapar o sucumbió a la demencia.
Y entonces una luz blanca iluminó el ascensor
y envuelto en aquella luz el butanero se alzó.
Con mis tuppers y consejos te convertí en mas que humano,
menos mal que por lo menos te has ido sin el butano.