MASTER LY 22
Laly
El claustro
Solo un crucifijo sostiene las paredes insulsas,
una cortina muda cubre el cristal
que intuye que hay luz del otro lado.
Lagrimean los cirios su lucha desigual,
un libro sagrado descansa sobre un lecho austero.
La tez de luna pálida tiene sus ojos ausentes,
sus labios finos se mueven fervientes
y acariciando el silencio elevan una plegaria.
Mientras una paloma nívea en busca del cielo
abandona el vetusto campanario
con sus sombras solitarias.
Solo un crucifijo sostiene las paredes insulsas,
una cortina muda cubre el cristal
que intuye que hay luz del otro lado.
Lagrimean los cirios su lucha desigual,
un libro sagrado descansa sobre un lecho austero.
La tez de luna pálida tiene sus ojos ausentes,
sus labios finos se mueven fervientes
y acariciando el silencio elevan una plegaria.
Mientras una paloma nívea en busca del cielo
abandona el vetusto campanario
con sus sombras solitarias.
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