El regreso de Alfonsina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te reconozco allí, donde la vida
nos presta sus milagros cotidianos
y te hace recobrar la fe perdida
creyendo un poco más en los humanos.
Igual que un día azul me das salida
-cielo y tierra se muestran más cercanos-
y me anclas en un punto sin huída,
segura estoy del alba de tus manos.
El sol, que ya era sol, se ve distinto,
las aves cantan nuncios de inocencia
y escucho confiando en que su instinto
irá al mejor lugar (firme creencia).
¡Si existe un Dios sería del corinto
del corazón honesto de tu esencia!
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