angelcesar
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL DOLOR DE UNA PÉRDIDA
El dolor de una pérdida implacable
vulnera los recodos más sensibles
de la mente, oprimida por un sable
voluble con ideas inflexibles.
Se rompe de manera inexorable
el seto que contiene los posibles
argumentos de un pozo inexplicable
donde van los denuedos susceptibles.
Puede verse sereno, oculto en días
hábiles por el ritmo cotidiano
de un bullicio cargado de agonías.
Pero el asedio viene de la mano
cuando la calma con sus cacerías
abre un tormento pérfido y tirano.
El dolor de una pérdida implacable
vulnera los recodos más sensibles
de la mente, oprimida por un sable
voluble con ideas inflexibles.
Se rompe de manera inexorable
el seto que contiene los posibles
argumentos de un pozo inexplicable
donde van los denuedos susceptibles.
Puede verse sereno, oculto en días
hábiles por el ritmo cotidiano
de un bullicio cargado de agonías.
Pero el asedio viene de la mano
cuando la calma con sus cacerías
abre un tormento pérfido y tirano.