Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Eremita
El Eremita busca en su raído
traje los ácaros de la memoria.
Conjura en aguas reflexivas
el mal pensar de su parte
más confusa: cerebro
a ciegas con frecuentes
apagones en la red
de las dendritas.
Hace gárgaras morales
de miel y limón en los puntos
más obscenos: boca y lengua.
Apaga las soeces voces
en la faringe del abismo.
Limpia sus larvas habituales
y cuelga los molestos egos
en la caverna del silencio
donde el sosiego del sencillo
humilla a los altivos.
Detiene los instintos animales
adquiridos en cada descenso
a la estulticia del inframundo
que aún le habita.
Calma las culpas terrenales
que atormentan
su conciencia, convierte
la rudeza en suavidad,
quiere lograr
tranquilidad en el tránsito
fugaz de su existencia.
Regula el ritmo cardíaco,
filtra emociones, escudriña
en los recuerdos la alegría
que cura el alma y abre
el inefable portal
del corazón para migrar
en paz al refugio
de una tierra diferente
a la que es hoy,
en la cual el reinicio
a la armonía de los seres
con la vida, detendrá
la amenaza extinción.
El Eremita busca en su raído
traje los ácaros de la memoria.
Conjura en aguas reflexivas
el mal pensar de su parte
más confusa: cerebro
a ciegas con frecuentes
apagones en la red
de las dendritas.
Hace gárgaras morales
de miel y limón en los puntos
más obscenos: boca y lengua.
Apaga las soeces voces
en la faringe del abismo.
Limpia sus larvas habituales
y cuelga los molestos egos
en la caverna del silencio
donde el sosiego del sencillo
humilla a los altivos.
Detiene los instintos animales
adquiridos en cada descenso
a la estulticia del inframundo
que aún le habita.
Calma las culpas terrenales
que atormentan
su conciencia, convierte
la rudeza en suavidad,
quiere lograr
tranquilidad en el tránsito
fugaz de su existencia.
Regula el ritmo cardíaco,
filtra emociones, escudriña
en los recuerdos la alegría
que cura el alma y abre
el inefable portal
del corazón para migrar
en paz al refugio
de una tierra diferente
a la que es hoy,
en la cual el reinicio
a la armonía de los seres
con la vida, detendrá
la amenaza extinción.